11 ago. 2014

"The Quiet Ones" (2014): Un filme no tan “calladito"


Por Stephany Retana Villarreal
México
 
Si tuvieras la oportunidad de involucrarte en un misterioso experimento con el que podrías probar si todo tipo de actividad paranormal, principalmente las posesiones demoníacas, son reales o son tan solo producto de una mente dañada, ¿lo harías? Si aún no estás seguro pero te sientes atraído por conocer los resultados, te recomendamos ver la película "The Quiet Ones" (2014), así sabrás como termina este interesante pero riesgoso proyecto donde la verdad sobre la hipótesis planteada en un principio será revelada de una manera inesperada.
 

A pesar de contener una de las frases más efectivas para una película de terror (inspirada en hechos reales), "The Quiet Ones" no logra convencer o agradar por completo al espectador.
 
Es un filme que, a primera vista, parece prometedor e interesante, ya que maneja muy buenos ganchos dentro del tráiler y unas sinopsis que invitan a verlo. Sin embargo, una vez que te sientas y la ves resulta desilusionante, más que nada para los amantes del género, quienes ya no se asustan tan fácilmente, y por ende esperan mucho más que artefactos que se caen o se mueven solos seguidos de sonidos inesperados y ensordecedores.

Desafortunadamente, el filme no solo hace uso de estos aburridos clichés sino que además también involucra a la mentada "cámara temblante", que ya se ha convertido en un patético y recurrente recurso que se empeñan en usar actualmente; sin embargo, por algún extraño motivo el director John Pogue, decidió que sería un "buen toque".

Por otro lado, "The Quiet Ones" llega a convertirse en una cinta que maneja descaradamente las emociones de la audiencia: al tornase un poco tediosa o lenta, los espectadores logran mantenerse despiertos con la esperanza de que "pronto las cosas se pondrán buenas", pero tristemente esto nunca ocurre. El uso de los clichés ya mencionados, los cuales ocasionan algún que otro susto, se convierten en el "salvavidas" que mantiene a flote el interés del público hasta el final, todo con la esperanza de finalmente obtener una buena dosis de terror. Esto tiene un gran mérito, ya que muchas otras películas del género llegan a arrullar a la audiencia y en menos de la mitad de la trama.

No es un película que se pueda catalogar como mala, simplemente es mediocre. A pesar de esto, sí vale la pena verla por cuatro motivos. El primero es la maravillosa ambientación de los escenarios, con el que se logra crear una atmósfera ligeramente siniestra y perturbante, muy de la época. El segundo es que no es la típica y aburrida historia de la niña poseída rodeada de su indefensa familia, sino que le da otro enfoque el hecho de que Jane sea una huérfana que forma parte de un experimento psicológico. El tercero, sin dudas, es la actuación de dos de los personajes principales: el profesor Coupland (Jared Harris) y Jane Harper (Olivia Cooke), ambos bastante creíbles e inquietantes, sobre todo en comparación con los otros chicos del reparto, quienes realmente no lo hacen mal, pero, al igual que el filme, su trabajo resulta mediocre. Y el cuarto es el acertado uso del formato Super-8 empleado para recrear las escenas más viejas en donde se observa a un pequeño niño que posee las mismas características anormales de Jane.

En conclusión, "The Quiet Ones" es un filme regular que, sin dudas, logrará espantar ocasionalmente sobre todo al espectador considerado "impresionable".

Título original: "The Quiet Ones". País y año: Estados Unidos, 2014. Director: John Pogue. Guión de: John Pogue, Craig Rosenberg, Oren Moverman, en base a un guión de Tom de Ville. Elenco: Jared Harris, Sam Claflin, Olivia Cooke, Erin Richards y otros.










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