20 ago. 2014

"Journey to the Center of the Earth" (1959): Una pequeña obra maestra del cine fantástico


Por José Manuel Gomis Aracil
Escritor y crítico de cine
España

"Journey to the Center of the Earth" (1959) es posiblemente una de las mejores adaptaciones de un libro de Julio Verne. Esta producción de la 20 Century Fox, dirigida por Henry Levin, intentó repetir el éxito de la Disney con "20000 Leagues Under the Sea" (1954), lo que consiguió con creces dejando para el recuerdo una sucesión de escenas y planteamientos muy interesantes desde el punto de vista técnico e interpretativo.

Los decorados son muy llamativos, la fotografía de Leo Tover rebosa de la oscuridad y el colorismo de la Hammer, a pesar de ser norteamericana, y los efectos especiales contaron con la maestría de especialistas en el uso de maquetas como L.B. Abbott, en la que además colaboró junto a James B. Gordon y Carl Faulkner.

La película es todo un clásico en el campo de los efectos con magníficos trucajes de mate, maquetas y transparencias.

Secuencias como la llegada de los expedicionarios a un bosque de hongos gigantes, la erupción volcánica final, las minas de sal o los decorados de la Atlántida, aportan un logrado brote de realismo y al mismo tiempo muestran el camino de lo onírico en el imaginario de Verne.

A pesar del despliegue de efectos técnicos, es curioso que no se quisiera usar la técnica del stop motion con los dinosaurios, usando animales reales con atrezzos, como un lagarto con una espina en el lomo. Combinando estos planos con los de los actores consiguieron una calidad aceptable, pero habría sido más espectacular el impacto del stop motion.

Una piedra volcánica será la que desencadene la aventura. La hazaña que acomete el profesor Lidenbrook, protagonizado por James Mason, será un extraño viaje hacia el centro de la Tierra, gracias al descubrimiento que hacen él y su alumno Alec, interpretado por Pat Boone, alrededor de una piedra volcánica regalada por éste, que alberga en su interior un mensaje de un tal Saknussem donde se revela la existencia de un mundo interior en el centro de la Tierra. Sorprendido por su descubrimiento, Lidenbrook decide pedir otra opinión a un científico colega, el doctor Göteborg.

Será a partir de entonces cuando se desarrolle una competencia desleal por parte de Göteborg, al iniciar éste el viaje por su cuenta habiendo avisado previamente del descubrimiento al heredero de Saknussem. Paralelamente, el descendiente de Saknussem, que cree ser digno sucesor del hallazgo, decide tomar el mismo camino y asesina al profesor Göteborg, pero Lidenbrook, desconcertado por la decisión de su colega, emprende otra expedición junto con su alumno Alec, la esposa de Göteborg, Carla, interpretada por la madura, rubia y atractiva actriz Arlene Dahl, que chantajea al profesor cediéndole los artículos de espeleología comprados por su marido, y un lugareño, un rubio y fornido islandés con su simpático pato, que les guiará a través de los volcanes islandeses con la amenaza del heredero del conde Saknussem pisándole los talones.

Todo el entramado del guión de Charles Brackett, colaborador habitual de Billy Wilder, trata de contar una aventura pura y dura, dejando a los personajes al servicio de la acción cumpliendo con su rol establecido. Quizá lo más destacable sea la relación de Carla con el profesor Lidenbrook, que hace de contrapunto con su visión terca y poco amable, manteniendo entre ambos algunas de las conversaciones más simpáticas por la guerra de sexos establecida entre ellos a lo largo de toda la cinta.

Y llegamos a la joyita; una banda sonora insuperable de Bernard Herrmann donde predominan los tonos graves que, junto con la utilización del órgano y el arpa, proporcionan la solemnidad propia de la majestuosidad del paisaje y su grandiosidad frente a los personajes. En el amanecer ante el pico del Escartaris se vislumbra como el sol marca la entrada hacia el centro de la Tierra dejando patente como Danny Elfman copió esta obertura para su partitura de Batman, y, por otra parte, el disfrute del uso del órgano en un ambiente religioso inolvidable para la estancia entre las ruinas de Atlantis.

Como cita, decir que la escena de la enorme bola de piedra que apareciese en el prólogo de "Raiders of the Lost Ark" (1981), es una clara alusión a esta película, donde aparece la enorme mole de piedra rodando en un desprendimiento dentro de la caverna que lleva hasta el centro de la Tierra, poniendo en peligro la vida del protagonista.

Resumiendo, "Journey to the Center of the Earth" es una película de muchos quilates con una aventura imperecedera que perdurará en nuestras retinas como lo que es: una pequeña obra maestra del cine de aventuras y fantástico.

Título original: "Journey to the Center of the Earth". Título alternativo: "Viaje al centro de la Tierra. País y año: Estados Unidos, 1959. Director: Henry Levin. Guión de: Walter Reisch y Charles Brackett, en base a una novela de Julio Verne. Elenco: James Mason, Pat Boone, Arlene Dahl, Diane Baker y otros.










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