28 ago. 2014

El terror familiar de Julien Maury y Alexandre Bustillo


Por Gabriela Mesones
@unamujerdecente
Venezuela


La Nouvelle Horreur Vague es posiblemente el nuevo movimiento de género que ha creado más expectativa entre los seguidores del cine de terror, por encima del cine de género norteamericano y hasta (de las fórmulas algo debilitadas) del cine asiático. A pesar de la movida producción de películas imprescindibles en Francia como "Haute Tension" (2003), "Calvaire" (2004), "Ils" (2006), "Frontière(s)" (2007) o "Martyrs" (2008), Julien Maury y Alexandre Bustillo se refieren a la renovación rupturista en el cine francés de género, con unas categóricas palabras: "El terror es un género muerto en Francia, no tiene éxito, y todos los directores terminan por filmar comedias, que es lo más común".

"À l'intérieur" (cuyo título en inglés es "Inside"), dirigida por los debutantes Maury y Bustillo, fue una de las joyas de 2007, merecedora del Mèlies de Plata a la Mejor Película Fantástica Europea, el premio Citizen Kane del Catalonian International Film Festival a la Mejor Dirección Revelación, y de una larga lista de premios para las actrices y el equipo de maquillaje, de parte del Screamfest, el Fangoria Chainsaw Awards y el Fright Meter Awards.

La historia gira en torno a una mujer embarazada que sufre un violento accidente automovilístico en el que su esposo muere, y es posteriormente perseguida por una misteriosa y sangrienta mujer que quiere arrebatarle su hijo nonato. La película cuenta con una impresionante interpretación de sus dos protagonistas, Béatrice Dalle y Alysson Paradis, quienes se desenvuelven en una historia sin fisuras. La persecución está enmarcada por una atmósfera agobiante y cruel; salpicada por la brutalidad de diversas escenas gore. Lo interesante de el filme recae en la solidez de su guión, que logra establecer un interesante discurso en torno al ansia de la mujer con respecto a la maternidad, a través de la carnicería rampante a la que se prestan ambos personajes femeninos.


Cuatro años más tarde vuelve el dúo para presentarnos una historia menos inspirada en el realismo hiperviolento, una historia acerca de lo sobrenatural: "Livide" (2011).

En su primer día como cuidadora, Lucie visita la mansión aparentemente embrujada de la señora Jessel, una rígida ex profesora de ballet clásico en estado vegetal, conectada a una máquina de ventilación asistida. Lucie se entera que en la casa hay un tesoro escondido y decide irrumpir en la mansión a mitad de la noche con su novio y el hermano de éste. No tardan mucho en descubrir que el atractivo tesoro no existe y que la vulnerable y vegetativa señora Jessel recorre la casa con paso firme junto a su hija momificada, en busca de sangre fresca.

La idealización estética de las imágenes del filme pareciera servir como homenaje al giallo italiano o a la ambientación gótica del Hammer británico. La película es fundamentalmente un poema visual y sonoro, donde los directores vuelven a poner de manifiesto su capacidad para crear una atmósfera ahogada en tensión y crueldad, narrada mediante acertadas interpretaciones y elegancia fotográfica.

A pesar de no tener el mismo peso que tiene en "À l'intérieur", la película "Livide" cuenta con calculados estallidos de violencia, sangre y persecución. Los personajes se desenvuelven en los lineamientos de la tradición vampírica de forma excepcional, aunque la historia se empeñe momentáneamente en abordar el tema de la inmortalidad a través de una no muy clara transmutación de almas que, aunque podría pasar desapercibida, no le otorga mucho a la historia. Aun así, "Livide" es una cinta arriesgada, compleja y exigente con el espectador que nuevamente trabaja con la noción disfuncional de los lazos familiares como causante de la barbarie.










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