10 abr. 2014

"I, Frankenstein" (2014): Un guión poco creíble


Por Romi Costa
Uruguay

Los monstruos o personajes de mitos y leyendas siempre tienen un encanto particular, ya sea por sus historias de amor o esa dicotomía entre el bien y el mal que los caracteriza. Y eso es razón suficiente para que los estudios cinematográficos no se cansen de inventar, adaptar o modernizar historias sobre ellos. Existen películas sobre toda la mitología griega con sus dioses y
centauros, también de vampiros, demonios y de monstruos. Esta vez, le tocó turno nuevamente a Frankenstein.

El director y guionista Stuart Beattie decidió adaptar los hechos que caracterizan a la criatura de Víctor Frankenstein para llevarlo a la época actual, donde la guerra entre el bien y mal (entre gárgolas y demonios) aún continúa.
 
Basada en el cómic homónimo de Kevin Grevioux, quien también colaboró con el guión tomándose algunas libertades, la película "I, Frankenstein" (2014) trata de interiorizar al espectador en un conflicto en el que poco tiene que ver Adam, el Monstruo de Frankenstein, sacando de contexto lo que Mary Shelley quiso dar a entender en su novela.

De la nada, Adam convence a una científica, cuyo objetivo era reformular el experimento de Víctor Frankenstein para un malvado jefe, de que lo ayude, por lo que le cuenta su historia. De repetir ese relato, el actor se habría dado cuenta del error que cometió al tomar este papel y renunciaría en el acto.

El guión es poco creíble, acartonado y sin sentido, pero con mucha imaginación. Cuesta creer que actores como Aaron Eckhart ("Battle Los Angeles") o Bill Nighy ("Underworld") hayan aceptado tomar parte de este proyecto. ¿Habrán hecho lo mismo que Jeremy Renner cuando aceptó ser Hansel, en la poco feliz "Hansel & Gretel: Witch Hunters" (2013), sin haber leído el guión?

Nada se puede objetar de los efectos especiales, son prolijos y dotan de una naturalidad tal que puede llegar a convencer a más de uno de mirar fijamente a las gárgolas de los edificios. Lo mismo se puede decir de las mezclas y los efectos de sonido. La producción se tomó el trabajo de hacer visualmente creíble una historia prácticamente "incontable".

De haberse preocupado más por el guión, de darle más personalidad a Adam, de permitir conocer más sobre su adaptación en tiempos modernos, tal vez hubiese atrapado al público o por lo menos persuadirlo de ver este filme con ansias. Pero no. Dotaron al monstruo (que ha tenido unas cincuenta adaptaciones, desde que Mary Shelley lo creó en 1818) de diálogos torpes, llenos de clichés y un sinfín de discursos innecesarios. Una lástima, porque la originalidad de la idea tenía buena pinta.

Título original: "I, Frankenstein". Título alternativo: "Yo, Frankenstein". Países y año: Australia y Estados Unidos, 2014. Director: Stuart Beattie. Guión de: Stuart Beattie, en base a una historia de Kevin Grevioux y Stuart Beattie (personajes creados por Mary Shelley). Elenco: Aaron Eckhart, Bill Nighy, Yvonne Strahovski, Miranda Otto y otros.










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