13 mar. 2014

Jacques Tourneur, el cine y la leyenda


Por José Manuel Gomis Aracil
Escritor y crítico de cine
España

Jacques Tourneur nació en 1904 en la ciudad de París, Francia. Comenzó su carrera como montador y director de segunda unidad en varios títulos galos, trabajando con su padre, también cineasta. A principios de los años 20 debutó como director realizando cortos y largometrajes de escaso interés. A mediados de los años 30 se trasladó a Estados Unidos y comenzó su carrera trabajando como asistente de dirección en la película de Jack Conway, "A Tale of Two Cities" (1935). En Hollywood le fueron produciendo sus primeras cintas, generalmente cortos y obras de poca importancia.

No fue hasta los años 40, cuando se alió formando sociedad con el productor Val Lewton, en los que dio un salto de calidad imaginativa realizando para la RKO una serie de maravillosos proyectos de terror, suspense y fantástico, de serie “B” pero de alto talento, combinando hipnóticas y fascinantes atmósferas, donde la sugerencia mandaba sobre el valor de las imágenes y el aspecto psicológico primaba sobre otras cuestiones más efectistas.
 
En este artículo se tratarán tres de sus mejores filmes: "Cat People" (1942) con Simone Simon; "I Walked with a Zombie" (1943) con Frances Dee; y "Night of the Demon" (1957) con Dana Andrews. Todas ellas estaban montadas, excepto ésta última, por el también director Mark Robson.

Al margen de estos títulos, en los años 40 Tourneur también dirigió joyas como el western "Canyon Passage" (1946) con Dana Andrews; la obra maestra del cine negro titulada "Out of the Past" (1947), película en la que participaron Robert Mitchum, Kirk Douglas, Rhonda Fleming y Jane Greer; o el thriller bélico "Berlin Express" (1948) protagonizado por Robert Ryan y Merle Oberon. Mientras que en los 50 Jacques Tourneur realizó otra obra maestra del cine de aventuras, "The Flame and the Arrow" (1950), con Burt Lancaster y Virginia Mayo. Luego hizo "Anne of the Indies" (1951), una de piratas con Jean Peters; y "Nightfall" (1957), un magnífico título de cine negro.

También para la televisión rodó episodios de la conocida "Bonanza" o "Twlight Zone".

Este genial director, un creador artesano amante de la narración y de las sombras, murió en la localidad francesa de Bergerac el 19 de diciembre de 1977. Tenía 73 años.


"Cat People"/
"La mujer pantera"
(1942)

Una joven serbia llamada Irina (Simone Simon) acude con regularidad al zoo de Nueva York a contemplar una bella pantera negra. En una de sus visitas conoce a un hombre (Kent Smith), del que se enamora y con el que acaba contrayendo matrimonio. Irina se obsesiona con la idea de que es una "mujer pantera", un personaje de leyenda en su tierra natal que tiene la particularidad de transformarse en felino. La extraña mutación se lleva a cabo ante cualquier manifestación sexual. Para resolver el problema recurre a un prestigioso psiquiatra (Tom Conway), conocido por su escepticismo en esos temas.

La mujer pantera es una variante del mito del hombre-lobo, pero impregnado con un espíritu erótico y profundamente femenino. Irina es una muchacha muy bella que teme al amor y cercena sus deseos por miedo a una terrorífica leyenda de un pasado oscuro y amenazante.

Tanto el cine como la literatura fantástica han utilizado con frecuencia el tema de la transformación del ser humano en bestia, solo basta recordar todas las películas sobre licantropía, hombres leopardo, mujeres gato o pantera, reptiles, desde serpientes a cocodrilos, grandes arácnidos, entre otras.
Por otro lado, el que la raza misteriosa y ancestral a la que pertenece Irina proceda de los Balcanes, lleva a cierta reflexión, pues esa zona ha sido ya el chispazo de dos guerras mundiales, mostrándose como un lugar convulso e imprevisiblemente terrorífico. Y es que el cine de terror bebe con frecuencia, para construir sus historias, en esa amenazante región. Más o menos de por allí son Vlad "El Empalador", la condesa Bathory y tantos otros personajes del "terror".
 
Cautivador trabajo del equipo formado por Val Lewton y Jacques Tourneur, responsables de esta obsesiva película de terror repleta de oscuras sugerencias y atmósferas enfermizas con una protagonista, Simone Simon, actriz francesa idónea para el papel por sus rasgos felinos. A destacar las escenas del baño en la piscina, el beso entre el psiquiatra e Irina, la entrada en la tienda de animales... Una brillante puesta en escena que cautiva al espectador con un blanco y negro repleto de sombras dentro de una trama cautivadora. Solamente setenta minutos y ni una sola gota de sangre en un sensacional trabajo de insinuación al servicio de una gran historia.

Cabe contar que en 1982 hubo un remake mucho más flojo interpretado por Nastassja Kinski y dirigido por Paul Schrader.

"I Walked with a Zombie"/"Yo anduve con un zombie" (1943)

Las películas del independiente Val Lewton eran un ejemplo de buen cine realizado con medios modestos y enorme inteligencia. Lewton resumía las premisas de su extraordinario éxito así: "Amar la fantasía, creer en la historia, dosificar el horror sugerente y salpicarlo todo ello con alguna gota de violencia... pero sobre todo tener imaginación y perseverar".

Para conocer un poco mejor la filosofía cinematográfica de Jacques Tourneur, ahí va una reflexión sobre esta película. "Un día le dije a Lewton: tengo una idea, vamos a tomar "Jane Eyre" y a hacer una nueva versión sin que se sepa, trasladando completamente el lugar de la acción". Esta idea parece muy alejada de "I Walked with a Zombie", pero si se analiza un poco, se ve que se trata de una clara adaptación del espíritu gótico y exacerbadamente poético de la novela "Jane Eyre". Como es habitual en él, Tourneur impregna sus imágenes con una decadente poesía de inimitable personalidad. De alguna manera, este cineasta pone en juego, como es habitual en el cine fantaterrorífico, el miedo a esa línea invisible y amenazante que separa la vida de la muerte.

Una enfermera llamada Betsy Connell (Frances Dee) es requerida para cuidar de la mujer de un hacendado en la isla caribeña de San Sebastián. Una vez en su nuevo destino, Betsy comenzará a verse envuelta en una serie de experiencias muy extrañas. La película resulta ser una fascinante revisitación del tema del vudú y los zombies a través de la óptica de Jacques Tourneur, que enfatiza el terror y el suspense en un sentido atmosférico y psicológico. Toda la cinta es una turbadora historia de corte romántico que sigue siendo el más arrebatador ejemplo filmado sobre la temática de los muertos vivientes.

"Night of the Demon"/"Curse of the Demon"/"La noche del demonio" (1957)

Se trata de una desasosegante historia sobre posesiones diabólicas y apariciones satánicas. El clima de constante amenaza está plenamente logrado y pese a depender de un presupuesto relativamente modesto, "Night of the Demon" es hoy una película de referencia dentro del género.

El interés del director por establecer la eterna batalla dialéctica entre lo real y lo irreal, entre lo racional y lo irracional, alcanzó su punto álgido en esta obra maestra.

Traspasar el umbral entre dos mundos, aunque de forma muy breve, es la experiencia a la que induce Tourneur a su protagonista, el racionalista Dr. John Holden (Dana Andrews), un hombre empeñado en demostrar que lo fantasmagórico y lo espectral no existe, y que todo acontecimiento paranormal puede explicarse recurriendo al razonamiento. El doctor es tentado y retado por el Dr. Julian Karswell (Niall MacGinnis), líder de una secta satánica que esconde entre las pertenencias de Holden un maleficio, y estimula al racional doctor en la creencia de que algo maligno puede causarle la muerte, induciéndole a un cambio de mentalidad de manera traumática.

Las muertes que acontecen en el filme siempre van acompañadas de un elemento racional y material, que les dota de ambigüedad: la muerte de un hombre, de forma obvia para el espectador, como consecuencia del ataque de un demonio, es para la Policía sólo la caída de un gran poste eléctrico sobre la víctima; un hombre es atropellado por un tren, pero los espectadores han visto como el diablo lo lanzaba contra las vías aplastándolo.

Tourneur crea situaciones ambiguas, haciendo dudar al espectador de que la autosugestión puede ser la causante de las apariciones demoníacas, y un estado de pánico exacerbado el causante de terribles accidentes. Resultan extraordinarios los recursos que el director emplea para generar la duda en el espectador.

Por último, decir que este filme de Tourneur, dentro del fantástico, es menos abiertamente poético en lo visual que las películas que el realizador dirigió para la RKO. "Night of the Demon" es un estudio sobre el miedo. La esencia de la Irina de “Cat People" o de los casos de zombificación de "I Walked with a Zombie" aparecen destilados y de forma concentrada en "Night of the Demon", película que representa a todos los personajes del imaginario de Tourneur en la eterna lucha de lo fantástico e irreal con lo racional, aunque las pruebas que evidencian lo misterioso y fantástico resulten tan evidentes para el espectador, ya sean sutiles o efectistas.










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