20 mar. 2014

"Devil's Due" (2014): Destinada al fracaso


Por Romi Costa

Uruguay

¿Será que ya no hay creatividad en los escritores de historias de terror? ¿O es que significa éxito seguro el contar relatos paranormales? Lo cierto es que la película "Devil's Due" (2014), de Matt Bettinelli-Olpin, Tyler Gillett y Lindsay Devlin, es un horror, y no es un cumplido. Desde los personajes a las situaciones, la película está destinada al fracaso.

Su título revela parte de la trama sobrenatural al mencionar al diablo, entonces el público ya sabe lo que le espera. Igualmente, no demora mucho en develarse el misterio, ya que en los primeros minutos de cinta se ve una especie de ritual del que se habla poco a lo largo de la aburrida historia.
 

El filme comienza con una joven pareja rumbo al altar, justificando la técnica del "found footage". Sam (Allison Miller) no tiene familia y, por ende, no tiene recuerdos, entonces su futuro esposo Zach (Zach Gilford) decide grabar todo para algún día tener lindos recuerdos de ese momento. Está bien que lo justifiquen, lo que deja la impresión de que todo el mundo sabe muy bien que es una técnica que está bastante trillada. En fin, la pareja se casa, se va de luna de miel, pasa algo raro y vuelven a su hogar con la noticia de que Sam quedó embarazada, y a partir de allí empezarán a suceder cosas muy extrañas (en realidad, no tanto).

Con la intención de generar nervios y algunos sobresaltos, parte de la película se filma con luz nocturna, y a veces no se aprecia absolutamente nada. Las escenas en que los personajes deambulan por la casa, sin prender las luces, son totalmente absurdas, porque es de sentido común iluminar una habitación luego de escuchar un sonido extraño. Luego está la escena en que colocan cámaras en toda la casa, por lo que otra vez aparecen esas tomas, desde diferentes ángulos, que caracterizan a las películas centradas en actividades paranormales.

Continuando con las actuaciones, es importante mencionar que los protagonistas cumplen con lo estipulado, pero el error está en el guión, en la responsable de crear los personajes, en Lindsay Devlin. Los protagonista parecen estar invertidos en cuanto a su género. Él es una máquina derrochadora de amor, siempre pendiente de todo, alegre, diciendo cosas verdaderamente tiernas; por su parte, ella se muestra con mucha frialdad y a veces denota poco interés en las situaciones que le generan regocijo a su flamante esposo. Si bien la actriz era quien sufre las consecuencias del embarazo, la carencia del desarrollo del personaje afectó la evolución de la trama.

Aburrida, repetitiva y sin gracia. El "found footage" necesita un largo descanso, aunque en este filme los directores tratan de justificar de que no es tal, que no es metraje que se encontró, sino que es un estilo más real de filmar. Crean lo que quieran...


Título original: "Devil's Due". Títulos alternativos: "El heredero del diablo" y "Heredero del Diablo". País y año: Estados Unidos, 2014. Directores: Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett. Guión de: Lindsay Devlin. Elenco: Allison Miller, Zach Gilford y otros.










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