1 abr. 2013

"La memoria del muerto" (2011): Punto de partida

Por Juan Martín Staffa
Argentina

El cine de terror en Argentina no tiene una trayectoria demasiado jugosa. A lo largo de la historia, pueden hallarse exponentes interesantes con títulos como "Una luz en la ventana" (1942), "El extraño caso del hombre y la bestia" (1951) o "Obras Maestras del Terror" (1960), escrita y protagonizada por el actor español Narciso Ibáñez Menta, sin dudas quien mejor comprendió el género en las tierras del Plata.

Sin embargo, la industria cinematográfica argentina –muy importante hasta los setenta, momento en el que ingresa en una espiral de decadencia hasta mediados de los noventa– nunca se focalizó de lleno en la explotación del terror.

En 1997, gracias a la combinación de factores tecnológicos (la revolución del video digital) y biológicos (las generaciones cinéfilas de las décadas de los 70' y los 80'), se produce el estreno de "Plaga Zombie" (1997), joya de bajo presupuesto ideada por la productora independiente Farsa Producciones. A partir de aquel momento, y con el posterior surgimiento de otros títulos icónicos como "Habitaciones para turistas" (2004), "Death Knows Your Name" (2007) y "The Last Gateway" (2007), así como el nacimiento de importantes espacios de difusión como el Festival Buenos Aires Rojo Sangre, se conformó definitivamente lo que comúnmente se ha dado en llamar el "cine independiente fantástico argentino".

Desde un primer momento, Valentín Javier Diment fue uno de los más destacados en este grupo de técnicos y actores. Primero, aportó sus dotes de guionista para la hoy olvidada "Adiós, querida Luna" (2004), de Fernando Spiner, y más tarde ofició como director en la miniserie "Beinase" (2006) y la inédita "El propietario" (2008), un telefilm jamás emitido. En 2012, se estrenó su documental "Parapolicial Negro" (2010), acerca del lado más oscuro de una organización argentina ya de por sí extremadamente oscura como la ultraderechista Triple A. También contribuyó al guión de la excelente y muy premiada "Diablo" (2011), de Nicanor Loreti. Como si todo esto fuera poco, Diment acaba de estrenar su nuevo opus en Argentina, "La memoria del muerto" (2011), un cuento de horror puro y duro vastamente premiado en festivales del exterior (resultó la Mejor Película en el Feratum Film Fest de México, por ejemplo).

El argumento es simple: la perturbada Alicia acaba de perder a Jorge, el amor de su vida. 49 días después de la muerte de su esposo decide convocar a cinco amigos del difunto para leerles una carta que dejó el hombre poco antes de morir. Pero las verdaderas intenciones de Alicia son otras; nada menos que tomar la sangre de aquellos cinco invitados para completar un ritual que devuelva la vida a Jorge.


En primer lugar, hay que destacar dos aspectos sin los cuales la película "La memoria del muerto" no sería un producto disfrutable: la fotografía y los efectos especiales de maquillaje. Las angulaciones de los planos y los amplios lentes utilizados le otorgan al filme un aspecto pesadillesco, así como también contribuyen a ampliar los espacios cerrados (todo transcurre dentro de una tradicional casa de campo). Además, los verdes, amarillos, azules y naranjas brillantes que actúan como contraluz y luz de relleno –clara influencia de las películas de los 70' de Darío Argento– ayudan a acentuar el toque onírico de las escenas. El maquillaje es de lo mejor que se ha visto en el cine de terror argentino.


A lo largo de esta cinta pululan monstruosidades realmente perturbadoras, herederas directas de las criaturas de Clive Barker y los cuerpos mutilados de Lucio Fulci. Hay una decisión muy inteligente por parte de Diment de que el gore esté al servicio de la historia, sin recurrir en ningún momento al abuso del mismo.

Tal vez la mayor debilidad de la película resida en algunos puntos flacos del guión –hay cierta sobreexplicación de los personajes en pos de buscar una justificación para sus propias acciones o psicología–, pero ello no quita que la cinta sea disfrutable, con una duración justa que permite varios giros inesperados así como uno del final no sólo original, sino también decididamente irónico.

Lamentablemente, el esquema de difusión y exhibición de las películas argentinas ha postergado el estreno de "La memoria del muerto" durante varios meses y la ha relegado a unas pocas salas. De todas formas, ello no quita que el filme de Diment sea una obra importante dentro de la cinematografía de terror argentina, una cinta seria y muy profesional que promete ser un punto de partida para el cine de terror argentino del futuro.

Título original: "La memoria del muerto". País y año: Argentina, 2011. Director: Valentín Javier Diment. Guión de: Martín Blousson, Javier Diment, Germán Val y Nicanor Loreti. Elenco: Lola Berthet, Luis Ziembrowski, Jimena Anganuzzi, Matías Marmorato, Rafael Ferro y otros.










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