19 abr. 2013

"La Fille de Nulle Part" (2012): Aquellos melancólicos espíritus

Por Juan Martín Staffa
Desde el BAFICI
Argentina 
 
Como se mencionara en una de las crónicas anteriores, la sección Panorama de la edición XV del BAFICI es la más nutrida, y dentro de esa enorme cantidad de títulos siempre hay lugar para alguna que otra obra que, sin destacarse de sobremanera, resulta interesante experimentar en una sala de cine.

Este es el caso de "La Fille de Nulle Part" (2012), cinta francesa dirigida por el veterano Jean-Claude Brisseau que representa una ráfaga de aire fresco en medio de un panorama complicado para el cine francés tradicional, con estrenos en el circuito comercial que, si bien son exitosos en cuanto a la cantidad de espectadores, en la mayoría de los casos su calidad deja mucho que desear.
 

La historia relatada por "La Fille de Nulle Part" es tan simple como su puesta en escena y valores de producción –se filmó con un presupuesto de apenas 60 mil euros–: Michel Deviliers es un viudo que pasa sus días recluido en su departamento en el centro de París, pero su vida cambia al toparse con Dora, una muchacha tan bella como misteriosa que posee ciertos atributos paranormales que llevarán a Michel, racionalista acérrimo, a replantearse su pasado, sus pensamientos e incluso la manera en que concibe la vida.

Lejos de caer en la trampa fácil del drama existencialista con golpes bajos, el filme mezcla un variopinto abanico de géneros como el melodrama, la comedia negra, la tragedia y el terror. La sobriedad de la puesta en escena, caracterizada por planos fijos, la fotografía naturalista con predominio de la iluminación mediante la luz del día y sutiles efectos de montaje, así como un guión que por momentos se desvía del esquema tradicional sin olvidar la línea narrativa principal y actuaciones solemnes herederas de las películas de Robert Bresson, permiten que el espectador recorra diferentes atmósferas y sensaciones. En este sentido, "La Fille de Nulle Part" remite a los viejos relatos de suspenso de autores como Edgar Allan Poe y Henry James, en los que los momentos de alegría y melancólica ternura suelen ser contrapuestos a otros de macabra tensión.

A pesar de ser una película alejada de los cánones clásicos del cine de terror hollywoodense más tradicional, la cinta dirigida por Brisseau tiene momentos incómodos rescatables –el instante en que una figura humana envuelta en una sábana cruza uno de los planos repentinamente está entre uno de los más shockeantes que se han visto en el último tiempo– y un argumento simple pero bien calculado que permite alguna que otra sorpresa hacia el final.

"La Fille de Nulle Part" está lejos de ser una obra maestra, pero representa un tierno cuento de suspenso sobre nuestras creencias, el amor, la pérdida y el paso del tiempo que vale la pena descubrir.

Título original: "La Fille de Nulle Part". Título alternativo: "The Girl from Nowhere". País y año: Francia, 2012. Director: Jean-Claude Brisseau. Guión de: Jean-Claude Brisseau. Elenco: Virginie Legeay, Claude Morel, Lise Bellynck y otros.










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