14 de nov. de 2012

"The Frighteners" (1996): Una película incomprendida

Por Uriel Barco
México

Como primer material en colaboración con "TERRORÍFILO", se eligió analizar "The Frighteners" (1996) y reflexionar un poco en torno a ella, pues constituye una obra influyente en mí y siempre he tenido esa sensación de que jamás se le ha hecho justicia, a pesar de su peculiar, macabra y mórbida premisa y de la importancia de los responsables detrás de su manufactura.

Una película producida por Robert Zemeckis (de hecho, originalmente sería un episodio más de "Tales from the Crypt"), musicalizado por Danny Elfman, estelarizado por Michael J. Fox (su última aparición en filmes previo a su retiro por las afectaciones de Parkinson), que contó con los efectos de maquillaje del legendario Rick Baker, con la actuación de Jeffrey Combs (el mismísimo Herbert "Re-Animator" West) en un papel nefasto y totalmente memorable y coescrito y dirigido por Peter Jackson, constituye uno de los eslabones en la obra de este último (el otro es "Heavenly Creatures") que conectan su primer cine -el del gore exagerado, anárquico, grotesco y genuinamente divertido, de lo mejor hasta hoy en día- con aquél que eventualmente lo hizo codearse con los poderosos de Hollywood y que le valió un sinnúmero de premios y reconocimientos de la crítica mundial, tanto especializada como no especializada en el género fantástico o en la obra de Tolkien: la saga cinematográfica de "The Lord of the Rings".

A pesar de los talentos involucrados, de lo "alternativo" de su propuesta y de su eficacia como producto, extrañamente fue un fracaso en venta de entradas y siempre se le ha considerado una obra menor dentro de la filmografía de Jackson.

La cinta dista muchísimo de ser mala, fue, en todo caso, incomprendida. Su destino evidentemente obedeció más bien a que se trató de un producto caro, con efectos digitales sofisticados, una película hecha para los circuitos comerciales que se atrevió a mezclar comedia y horror en un momento en que no había certeza de que sería aceptada (esa amalgama que es la "horror comedy" siempre encontró estatus de culto en el mercado del Betamax y VHS, no en los multiplex; las 2 primeras "Evil Dead" son el ejemplo por excelencia).

Su premisa, que mezcla elementos tan opuestos como el humor "slapstick", los fenómenos paranormales, el cine "slasher" y el de asesinos seriales, gira en torno a un individuo que tiene la capacidad de ver fantasmas, dado que su percepción de la realidad se vio alterada en un evento traumático que sufrió, por lo que, en contubernio con tres de dichas entidades ectoplásmicas, saca provecho de tal don para ganarse la vida. De ahí se cruzarán una serie de sucesos trágicos que tendrán que ver directamente con su pasado y con el del poblado en el que se desarrolla la trama.


Dejando de lado la secuencia precréditos iniciales (que por sí sola denotaría que se trata únicamente de una cinta de horror sobrenatural), el filme progresa de ser uno de fantasmas con situaciones y diálogos irreverentes, hasta convertirse en uno de genuino horror, situaciones macabras y personajes desquiciados incluidos.

Imposible dejar de mencionar que esta película originalmente se realizó de tal manera que le fuera otorgada la clasificación PG-13 (para adolescentes), pero la siempre obstaculizadora MPPA en su momento sintió que el producto final era demasiado perturbador y finalmente se le clasificó para adultos, por lo que Jackson y su equipo, queriendo sacar provecho de dicho fallo, volvieron a filmar más escenas, ahora con importantes cargas de violencia. Se hace énfasis en este dato, porque por momentos se siente que la cinta pudo haber sido mucho más explícita desde su arranque (vamos, es Peter Jackson) y tal vez pudiera ser este un factor de peso para el gorehound a la hora de emitir un juicio, más si en mente están "Bad Taste" o "Braindead" (de hecho es algo que el mismo Jackson lamenta: no haberla filmado desde un principio bajo la concepción de un producto dirigido a adultos).

Mención aparte merece la música de Danny Elfman, cuyos temas, al igual que la película, son capaces de navegar entre tonalidades divertidas hasta lo francamente tétrico. Una maravilla, al igual que prácticamente toda su obra ochentera y noventera.

"The Frighteners" es una de esas obras que lo dejan a uno intrigado por los subtemas que se ven en pantalla, pero que no están necesariamente desarrollados. En el caso concreto de este filme: la vida después de la muerte, la invocación de espíritus, el porqué de entidades espectrales que deambulan en el plano dimensional y la muerte y resurrección cuidadosamente inducidas para tener aunque sea una degustación de "lo que sigue", entre otros.

Una enorme película, importantísima a nivel personal por lo tremendamente satisfactoria que me es en muchos aspectos (trama, música, temática, visuales, secuencias, efectos especiales).

NOTA: Definitivamente se debe checar en su versión del director. Trae 15 minutos de secuencias eliminadas que agrandan aún más a los personajes (incluida una de índole sadista-sexual) y, lo más importante, la edición de 2005 tiene un video introductorio en el que se ve a Peter Jackson hablando de manera general sobre el filme y acerca de que, de no haber hecho "The Frighteners", jamás hubiera realizado la saga cinematográfica de "The Lord of the Rings".

Título original: "The Frighteners". Títulos alternativos:
"Robert Zemeckis Presents: The Frighteners", "Muertos de miedo", "Agárrame esos fantasmas". Países y año: Estados Unidos y Nueva Zelanda, 1996. Director: Peter Jackson. Guión de: Fran Walsh y Peter Jackson. Elenco: Michael J. Fox, Trini Alvarado, Peter Dobson, Jake Busey y otros.

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