23/10/2012

Especial Sitges 2012 (II): Master Class de Dario Argento


Por Gonzalo Gala
España

Si la visita de grandes directores de culto siempre es estimulante, poder coincidir con algunos de los ídolos de la adolescencia cinéfila es toda una experiencia como aficcionado al cine de género. Pero si tuviera que quedarme con uno de los acontecimientos vividos este año en el Festival Sitges 2012 sería la Master Class a cargo de Dario Argento. Obviaremos la presentación de la versión del mito vampírico "Dracula 3D", un flojísimo filme que parece haberse rodado a desgana, y nos centraremos en su clase magistral de su gran cine de culto, acompañado por el director del evento Ángel Sala. También fue una ocasión para destacar al responsable de su música, Claudio Simoneti, que acudió al festival, brindándonos un concierto con algunos de sus temas como el que preparó para la película "Suspiria" (1977).

"No puedes estar siempre trabajando en proyectos pequeños porque al final es tu personalidad la que se empequeñece. De las cosas pequeñas tienes que poder pasar a hacer algo grande". Así comenzó diciendo Dario Argento en encuentro con los fans durante el la última edición de Sitges.

Argento habló de sus inicios, y mucho. "Siempre me interesó el cine, crecí con él, era un sueño, una maravilla. Fue en esos años cuando empecé a sentir un deseo, una furia irrefrenable por él. Al principio intenté acercarme a través de la escritura, de la crítica cinematográfica, pero aquello no me llenaba. Así que empecé a escribir guiones para pequeñas películas hasta que un día se cruzaron en mi camino (Bernardo) Bertolucci y Sergio Leone. Gracias a ellos me labré una reputación y pude empezar a trabajar a mayor escala. Lo que pasa es que seguía sin estar satisfecho y comprendí que tenía que intentar algo más: y eso era la dirección".

Su primer filme, "El pájaro de las plumas de cristal", arrasó en Italia. "No se lo esperaba nadie, ni yo, ni siquiera mi padre que fue el productor de la película", afirmó.

Sobre el giallo y sus influencias

Pronto surgieron los conceptos sobre el giallo. "El giallo... ¿Qué es? El giallo italiano es un género casi policíaco, y digo casi porque no hay policías en sus argumentos, pero es un género muy determinado por la violencia, por la persecución de un psicópata en estas películas. Es verdad que el giallo expandió su influencia; en el transcurso de treinta años se ha visto en Estados Unidos y Gran Bretaña o en Francia, donde actualmente está muy vigente. E incluso hoy en día podemos ver en muchas producciones cinematográficas del cine asiático; en Japón hay una gran influencia, que los propios directores confiesan en las entrevistas. Eso sí, ha pasado por muchas etapas. Su influencia ha sido muy destacada en la gran época del cine de terror, pero ahora se está tomando de forma muy distinta. Es verdad que continuamente hay referencias de mi cine".

Anécdotas de sus películas

Entonces soltó un chorro de anécdotas sobre algunas de sus películas, entre ellas de "Suspiria".

"Esta película vino después de una larga serie de giallos, con la que decidí cambiar de estilo. Sentía una gran pasión por obras de Edgar Allan Poe y las novelas de ambientación histórica, como del expresionismo alemán. Tuve muchas ganas de entrar en el mundo del terror propio de la brujería, con el personaje de la bruja, como el de los cuentos infantiles que de pequeño nos contaban nuestras abuelas o de Disney, como "Blancanieves y los siete enanitos". Recorrimos Europa, investigando el mundo de las brujas, por Suiza y Alemania. Así recogí mucha información sobre la cultura de estos personajes e incluso busqué sobre los métodos de tortura. Todo esto me llevó a trabajar con personajes femeninos, sobre todo en una película en la que solo hay una pequeña presencia del hombre. Otro elemento imporantísimo fue la música, con un bellísimo tema principal. En un descanso del rodaje, me marcho a Grecia y en un concierto descubrí el buzuki, un intrumento de cuerda, que incorporé a la banda sonora de 'Suspiria' porque me parecío un sonido muy interesante".

Y de su siguiente película, "Inferno", contó que "es muy distinta, no quería hablar de la furia asesina de 'Suspiria' aunque si guarda relación con la anterior. En ésta me intereso sobre todo de la alquimia, de la ciencia alquimística de Francia, en donde existen una serie de símbolos. Y busqué la historia que había detrás de todo eso, los misterios sobre la alquimia, pero no me interesaba el tópico que existe sobre los alquimistas de la piedra filosofal. Me parece la parte más tonta del mundo de la alquimia, porque en realidad es una ciencia muy precisa que tiene, eso sí, elementos esotéricos".

"Phenomena" fue la película que permitió comentar la relación de su cine con los insectos. "Los insectos son los animales más despreciados de la Tierra, pero yo los encuentro fascinantes, así que me gustaba la idea de meterlos en una de mis películas. La cuestión es que nos fuimos a rodar a Suiza porque creo que era algo paradójico hacerlo allí, un sitio tan relajado, tan tranquilo... El problema era llevar los insectos hasta allí, así que con la idea de dos especialistas en la materia los metimos en dos camiones y los llevamos hasta Suiza. Cuando llegamos a la frontera los aduaneros nos dijeron: '¿Pero ustedes qué se han creído? ¡No se pueden importar insectos a Suiza!'".

Argento-Romero: "Two Evil Eyes"

El director italiano habló también de la relación que mantuvo con George A. Romero, y de la que surgió una interesante película. "Nos conocimos en Estados Unidos y comprobamos que nos gustaban nuestro cine y que teníamos puntos en común. Propusimos realizar un proyecto juntos. Lo escribió Romero, aunque yo colaboré también, y empezamos a buscar financiación. Romero lo hizo en América y yo en el resto del mundo, por lo que pudimos llevarlo adelante".

Entonces, se pasó a las preguntas del público.

"Mis referentes son el cine expresionista alemán, el cine estadounidense de los años cuarenta y cincuenta, y por supuesto Ingmar Bergman y el maestro Alfred Hitchcock. Todos ellos son claras inspiraciones en mi trabajo", dijo.

Habló de "Demons" (y su secuela), del Marqués de Sade ("Le admiro, es un hombre que me interesa muchísimo, pero no creo que sea ninguna referencia en mi trabajo como sí lo era para Passolini y su "Saló o los 120 días de Sodoma") o el porqué mataba a mujeres hermosas. Argento bromeó con el hecho de que en "Dracula 3D" había matado a la mujer más fea de toda la película.

Y al final, el cineasta se marchó como alma que seguía al diablo.

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