23 jul. 2012

"Supersonic Man" (1979): El superhéroe español

Por Pedro Sala Giménez
Escritor y crítico de cine
España

En la historia hubo dictaduras, repúblicas, monarquías, revoluciones, guerras civiles, guerras mundiales, movimientos culturales, crisis económicas y un sinfín de hechos históricos que han influenciado en las sociedades que han vivido tales acontecimientos.

En España, igual que en otros países, se hizo un tipo de cine que pertenecía a un contexto histórico determinado. En unos pocos años se vivió la muerte de Franco y la caída de la dictadura, la transición democrática, la aparición de movimientos culturales que tenían que ver con lo ocurrido en aquel pasado reciente (Movida Madrileña) y el aumento de la delincuencia debido a la situación económica que sufría el país. El cine español que se hacía por esos años era social, político y de destape. Reflejaba la inestabilidad de una nación que se navegaba por mares peligrosos y que en cualquier momento podía undirse.

En este marco de circunstancias apareció Juan Piquer Simón para dar a los espectadores españoles otro tipo de cine que hiciera olvidar la situación que se encontraba el país. Muchos pensarán que su filmografía es demasiada americana y que lo que rodaba se convertía rápidamente en carne de videoclub. Sea verdad o no tal opinión, lo cierto es que durante los trece años que duró su carrera, Piquer Simón internacionalizó el cine español contratando
a estrellas extranjeras, utilizando efectos especiales que nunca antes se habían realizado y estrenando sus trabajos en Estados Unidos.

En la actualidad "Supersonic Man" no soporta un juicio razonable. Los actores están pésimos y ni siquiera Cameron Mitchell salva el resultado final (sobreactúa demasiado y su personaje parece un villano de la saga de James Bond con una mezcla del capitán Kirk), los diálogos son de juzgado de guardia y el montaje es de auténtica pena.

Por su parte, el guión es infantil, simple y plagado de situaciones que dan más vergüenza que risa. Pondré dos ejemplos. El protagonista es capaz de hacer desaparecer unas cámaras de seguridad con un simplemente movimiento de sus manos. Entonces, ¿por qué transforma en "plátanos" las armas de los villanos cuando ataca al yate de estos? Lo más fácil sería que hiciese desaparecer las metralletas de lo malos y no convertirlos en fruta para postre. El segundo ejemplo es cuando un ovni viaja hasta la Tierra para llevarse a Supersonic Man a la nave nodriza. Mi pregunta es: ¿por qué al comienzo del filme nuestro héroe viaja por el espacio hasta la Tierra?

¿Por qué tuvo tanto éxito y se convirtió en algo inaudito entre la población española? "Supersonic Man" estuvo enfocada para los más jóvenes de aquella generación. Esos niños no son como los de ahora que están acostumbrados a ver películas como "Matrix", "The Lord of the Rings" y cientos de superproducciones llenas de efectos especiales. Aquella generación veía cualquier filme con EFX y disfrutaba igual. No importaba la calidad final, sino el entretenimiento.

En este sentido, "Supersonic Man" fue pionera en el uso amplio de efectos especiales. Solo hay que hacer memoria histórica en el cine fantástico español, y repasar los títulos que se habían estrenado hasta esa fecha, para reconocer que los productores se gastaron gran cantidad de dinero para poder realizar un proyecto ambicioso (no hay que olvidar que fue la respuesta española a "Superman" de Richard Donner).

El filme usó transparencias, cientos de maquetas, explosiones pirotécnicas, efectos visuales y mecánicos, miniaturas y maquillaje a una escala que ninguna película española se había atrevido a hacer hasta ese momento. Otra cosa es que dichos efectos hayan quedado anticuados, pero como me dijo mi hermano mayor en una ocasión, "flipé con esa película igual que con 'La Guerra de las Galaxias'".

El equipo técnico utilizó 112 efectos especiales para las escenas de vuelo del superhéroe. Se tardó 9 meses en jornadas intensas de nueve y doce horas diarias para que el protagonista estuviera por el aire. Incluso se jactaron de conseguir que la capa de Supersonic Man se moviera mientras volaba, algo que no había conseguido los millones de Superman.

Otro motivo del éxito de "Supersonic Man" fue su propuesta para hacer algo espectacular en plan cine americano (salvando las diferencias, claro). Salen yates de lujos, submarinos nucleares, robots, naves espaciales, se lanza un cohete, hay coches que explotan en plena persecución, se construye un satélite espacial, aparece una inmensa base secreta a lo James Bond y el clímax final es el enfrentamiento entre el superhéroe y el villano en el espacio a base de rayos x. Con todo esto, no es de extrañar que mi hermano mayor, igual que otros niños o adolescentes de esa época, fliparan al ver una producción española que no reflejaba la situación en la que se encontraba la nación.

En la actualidad uno puede pensar que "Supersonic Man" es una auténtica basura; otros que es pura serie Z que no hay por donde tomarla; y por último hay quienes opinarán que es el peor filme de superhéroes que se haya rodado. Pero que nadie olvide que esta película no fue una tarea fácil de realizar. Fue un desafío para la industria del cine español y toda una proeza en su tiempo.

Dedico esta crítica a "Carlitos",
que más que un amigo
es como un sobrino para mí. 
Espero que te guste.

Título original: "Supersonic Man". Título alternativo: "El supersónico". País y año: España. 1979. Director: Juan Piquer Simón. Guión de: Juan Piquer Simón y Sebastian Moi. Elenco: Antonio Cantafora, Cameron Mitchell, José Luis Ayestarán, Diana Polakov y otros.










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