28 feb. 2012

"The Woman in Black" (2012): Los fantasmas siguen asustando

Por  José Manuel Gomis Aracil
Escritor y crítico de cine
España

La fórmula sigue funcionando; casas encantadas, bosques lúgubres, espíritus, almas en pena...

Todas las películas de fantasmas tienen algo en común: el drama sin solución. Después de visionar "The Woman in Black" (2012) vinieron a mi mente las "grandes" del género: "The Changeling" (1980), "The Legend of Hell House" (1973), "The Innocents" (1961); incluso "Poltergeist" (1982) o "The Sixth Sense" (1999). Todas ellas basaban su historia en un drama del pasado sin solucionar que se despertaba de alguna manera en el presente. En este buen filme aparecen todos los tópicos ensamblados de manera magistral, con una puesta en escena magnífica y una elaboración digna de cualquier clásico de este subgénero.

El terror sugerente (bien sugerido) "adolece" de lo que para mí es una virtud en estos tiempos que corren, y es la falta de gore y de psicópatas asesinos, que funcionaba con adolescentes ya aburridos de la misma fórmula, algo que ha matado el terror actual en detrimento de otros métodos, ya pasados de moda, que en esta película demuestran funcionar a la perfección entre otro tipo de espectadores en los que me incluyo. Recordando “Alien” o “El Resplandor”, donde nadie ve al monstruo pero sí el peligro: sombras, espejos, barridos de cámara con amenaza latente, zooms rápidos donde esperas lo peor, voces, mecedoras que se mueven solas (El final de la escalera, Salem’s Lot)… y, sí, una mujer de negro escondida en algún lugar.

La película está producida por la "nueva" Hammer Films y dirigida por James Watkins. Esta cinta sí responde a lo que se esperaba de ella, con todos los buenos empeños que caracterizaban a la gran productora británica.

La fotografía, a cargo de Tim Maurice-Jones, responde a la perfección. Cada plano rebosa de terror gótico con un color gris que casi hace que la película sea en blanco y negro. Para los puristas del gótico (como yo) echarían en falta una fotografía con un colorido más vivo: Byron Haskin, Jack Asher...

Por su parte, la iluminación decora cada rincón con sutileza y misterio. El ambiente lluvioso y la densa niebla recuerda a los páramos de "The Hound of the Baskervilles" (1959), de Terence Fisher, y a la mansión a la gran "Psycho" (1960); una combinación ciertamente acertada y vistosa.

El director Watkins reta al espectador en cada movimiento con un arranque ciertamente estremecedor que uno olvida hasta que la cinta alcanza la madurez. Cada detalle victoriano está cuidado de manera muy eficaz y aporta una dosis de realidad difícil de superar: vestuario, mobiliario, arquitectura.

Ahora vamos a lo único de lo que se han "olvidado": los actores o, mejor dicho, el actor. Daniel Radcliffe está francamente mal. No es creíble, y lo peor es que también es un mal actor. Con esto no se quiere establecer precedentes (a mí casi me dan igual los actores), pero es tan evidente que estropea toda la película. Quiero pensar que fue impuesto por motivos de taquilla porque se está ante una de las mejores películas de terror de los últimos años.

La trama, basada en una novela de Susan Hill, cuenta la historia, con un trágico prólogo, de un abogado que debe ir a una casa para hacer una especie de inventario antes de ser vendida. La vivienda reposa sobre un pequeño islote que cede su camino de acceso cuando baja la marea (cuando sube la marea el camino desaparece y se hace impracticable).

La casa esconde un secreto: la maldición de una mujer a la que le quitaron el hijo, yendo éste a morir por un desafortunado accidente entre los pantanos del bosque. La mujer (de negro riguroso) lanza una maldición sobre todos los niños de la comarca, llevándolos al suicidio siempre que alguien se adentre en la casa o ronde por los bosques de la isla. La estancia del intruso en la casa traerá la desgracia a todo el pueblo hasta que el administrativo descubra el drama que llevó la tragedia hasta la familia.

El misterio y el terror se mezclan perfectamente en esta película con una buena banda sonora, de Marco Beltrami, y una conjugación de los efectos especiales muy acorde con la trama. El montaje colabora a la perfección con los "sustos" y el guión. La dirección recuerda bastante al Jack Clayton de "The Innocents" ("Suspense"), pero con más brío. En fin, una joyita para los amantes del mejor terror.

Título original: "The Woman in Black". Títulos alternativos: "La dama de negro" y "La mujer de negro" . Países y año: Canadá, Reino Unido y Suecia, 2012. Director: James Watkins. Guión de: Jane Goldman, en base a una novela de Susan Hill. Elenco: Daniel Radcliffe, Janet McTeer, Ciarán Hinds y otros.










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