5 feb. 2012

"Secuestrados" (2010): Terror en casa

Pablo Cardozo Di Lorenzo
Uruguay

El cine de horror español se ha transformado hoy en día en una fuerza demoledora dentro de la industria cinematográfica mundial. La cantidad y calidad de filmes de género que España está produciendo va en aumento y se afianza como una de las más prometedoras del mercado. Esto ha sido el resultado de un largo proceso que se viene generando desde hace décadas y que hoy el público puede apreciar en todo su esplendor. No reconocer el trabajo de Jesús Franco, Narciso Ibáñez Menta, Amando de Ossorio, Eugenio Martín, Paul Naschy, entre otros, sería imperdonable, y es ese el legado que las nuevas generaciones de directores españoles saben aprovechar tan bien.

Esto lo hace de manera excepcional Miguel Ángel Vivas, un relativo novato director quien tiene en su haber algunos cortos y solo un par de películas.

"Secuestrados" (2010) es una experiencia fílmica intensa, visceral y desgarradora, no por sus escabrosas escenas de gore explícito o duro sadismo, esto es, claramente, lo que lo diferencia de manera sustancial de sus pares, si no por la dura crudeza del total realismo que se denota y proyecta en la misma.

Jaime y Marta son una pareja de mediana edad que se encuentran en medio del caos al mudarse a su nueva casa, una lujosa residencia en un barrio privilegiado de Madrid. El nuevo hogar es simplemente excepcional. Grandes ambientes con inmensas ventanas que proyectan la luz solar en la estancia, que se ve reflejada en el agua cristalina de la piscina cercada por un bellísimo parque-jardín hacen de ese el hogar ideal. Isa es su única hija, una linda muchacha adolescente que se ve menos apabullada por ese cambio.

Trabajadores entran y salen de la casa, acomodando y acondicionando todas las pertenencias de la pequeña familia.

Ya al llegar la noche y por ser este el primer día en el flamante hogar, Marta decide inaugurarlo con una íntima cena para celebrar tan bonito acontecimiento. Isa, no obstante, decide no acompañarlos ya que, como toda clásica adolescente, prefiere pasar con sus amigos disfrutando de una buena noche de diversión. Esto provoca una rencilla común entre ella y su madre. Jaime, más permisivo, no le otorga tanta importancia a la solemnidad de la cena de su mujer y le expresa que tendrán por delante muchísimas noches para compartir juntos en familia. Lamentablemente, esto no será así.

Brutal e inesperadamente, cuatro hombres enmascarados y con acento extranjero irrumpen en la casa y toman violentamente de rehén a los protagonistas. De aquí en más, la pesadilla en que se verán envueltos será aterradora.

El cabecilla de la banda le ordena a Jaime que les de todo el dinero en efectivo y, sometiéndolo, lo obliga a subirse a su coche e ir a buscar más a un cajero, mientras los otros tres cómplices se quedan en la casa con su mujer y su hija. Todo se complica aún más cuando llega Cesar, novio de Isa, y un guardia de seguridad alertado por sucesivos gritos provenientes de la residencia.

Esta es la historia de "Secuestrados", película cuya premisa es conocida ampliamente por la mayoría, ya que todos los días en diferentes medios de comunicación se ven o escuchan realidades como ésta. En un mundo en donde la inseguridad es creciente y los sucesos de violencia son parte de nuestra vida cotidiana (y que lamentablemente lo asumimos como tal) es de suponer que el lugar más seguro que se puede tener es nuestra casa... pues bien, ni en ella estamos a salvo. Y eso es lo que, dramáticamente, presenta el filme, la falta de total protección y la violación de la más absoluta intimidad.

"Secuestrados" podría ser vista como una cinta común dado la simplicidad de la historia, pero lejos está de serlo. Hay dos factores fundamentales que se conjugan para que esta película sea única: el primero es la manera en que visualmente está presentada y dirigida; el segundo, las formidables actuaciones de su pequeño, pero talentoso elenco.

Los espectadores podrán encontrar reminiscencias de "Funny Games", de Michael Haneke (tanto la original, como su remake, "Funny Games U.S."), y es que estos filmes apuestan a una innovativa manera de desplegar su visión narrativa que, cinemáticamente, funciona a la perfección

Miguel Ángel Vivas opta por transmitir una historia de horror prácticamente en tiempo real, lo cual es sumamente difícil de lograr. Esto lo hace mediante extensas, larguísimas, tomas casi sin cortes (en total son doce). La cámara sigue a los personajes en diversas situaciones, a veces de manera continua y sin respiro; otras de manera estática, casi inmóvil. El arsenal creativo del realizador no termina aquí, la pantalla se divide en dos, mostrándonos dos escenas diferentes, haciendo que el espectador pueda ser partícipe de acontecimientos distintos a la vez, aumentando así la tensión (algo que se pudo disfrutar en la serie chilena ¿Dónde está Elisa?), al igual que los primerísimos primeros planos de los rostros de los actores en plena agonía, casi sin ningún acompañamiento musical. Los planos secuencias son meticulosamente trabajados con exacta perfección.
Esto hace que el aporte visual sea de una excelencia poco antes vista y obliga a la audiencia a ser testigo presencial de una historia cuyo hiperrealismo es absoluto e innegable.

El virtuosismo de su director está acompañado por las superlativas actuaciones del elenco. La naturalidad de los actores es asombrosa. Sin lugar a dudas, la gran revelación del filme es Manuela Velles como Isa. La joven actriz es un lienzo en blanco en el cual su director da pinceladas de emociones y sentimientos increíbles.

La escena en donde ella y su madre evaden a sus captores y se encierran en el baño y tratan de escapar de su casa por una ventana, al mismo tiempo que se ve como los asaltantes golpean violentamente a su novio, es brutal. Igualmente impactante es su llanto desgarrador y el estado de completo histerismo que se apodera de la chica unas cuantas escenas después. Brillante también es el momento en que se encuentra con su padre en donde de dos tomas nuevamente en pantalla dividida se conforman una sola, que termina con los dos personajes llorando y abrazándose.

Manuela Velles no tiene nada que envidiarle a las grandes estrellas latinas que triunfan en la meca del cine, como Penélope Cruz y Salma Hayek, ya que el futuro de esta muchacha es altamente promisorio.

Fernando Cayo y Ana Wagener están igualmente formidables, al igual que todo el elenco secundario. Si bien se podría acotar que los personajes son unidimensionales, esto está plenamente justificado ya que la cinta no deja espacio para desarrollar profundamente los mismos, esa no es la intención. El objetivo es plasmar la violencia y el terror en estado puro, natural, sin demasiadas introspecciones ni sensacionalismos. Esto no juega en detrimento de la película en absoluto, al contrario, es uno de los puntos más fuertes del filme.

"Secuestrados" es una película de culto, una de esas raras experiencias cinematográficas que de tanto en tanto aparecen ("Srpski Film" es otro buen ejemplo). Sería una terrible omisión de nuestra parte dejar escapar.

Cruda, brutal y sin censura, me atrevo a decir una de las mejores películas de horror que he visto en los últimos años. Una verdadera obra maestra.

Título original: "Secuestrados". Títulos alternativos: "Solos en la oscuridad" y "Kidnapped". "Países y año: España y Francia, 2010. Director: Miguel Ángel Vivas. Guión de: Miguel Ángel Vivas y Javier García. Elenco: Fernando Cayo, Manuela Velles, Ana Wagener, Xoel Yañez y otros.

3 comentarios :

La película está perfectamente rodada, (ese plano partido que acaba fusionándose es magistral), interpretada, y... vamos, que es un peliculón.
El final me resultó tan crudo y me dejó tan mal sabor de boca que pensé que la película no me había gustado, pero me equivocaba. Simplemente estaba en shock por haber presenciado uno de los finales más jodidos que he visto nunca, que podría resumirse como una verdadera patada en el estómago del espectador.

Dr gonza: me adhiero atus opiniones. Tal vez como vos decis , el final te dejo un "sabor amargo", ya q no sabias si te habia gustado o no...y ese es lo q logra Vivas en este film, presentarnos la realidad sin censura, tal como puede sucederse en un hipotetico caso real. En Secuestrados no hay heroes q en el ultimo mimuto salvan a la muchacha en peligro, ni ese final "prefabricado" q solemos ver tan a menudo. La historia termina de mala manera, las victimas son victimas, y de eso no hay escapatoria. No hay descenlace feliz en esta historia, solo cruda realidad sin tapujos...tal cual es. Gracias por tu comentario

El cine de terror en español tiene un sabor muy propio, me atrevo a decir por lo poco que he visto. Tras leer este artículo, me ha dado ganas de ver la película, por lo que creo que cumplió muy bien su cometido.










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