4 ene. 2012

"Es necesario ver la dictadura desde otro punto de vista"


Por Enrique Martínez y Milton Ferreira
Uruguay

"Es necesario ver la dictadura desde otro punto de vista; abrir el camino a los más jóvenes, descontaminándolos de los dramas de la generación pasada". Con esa frase, Cristian Toledo sintetizó una de las ideas motoras de "Teranthropus" (2012), proyecto que comparte con Lucio A. Rojas.

El punto de partida del filme es un caso de manipulación genética aplicada a la creación y desarrollo de una nueva clase de soldados, que deriva en la génesis de un monstruo, que desata el terror en una zona del sur de Chile. Despojados de complejos y cargas históricas que no sienten como propias, sus realizadores se embarcaron en una reinterpretación innovadora y original de la historia reciente de Chile y de Latinoamérica. Ciencia, imaginación, posibilismo y fantasía se dan cita en esta obra, a filmarse a mediado de año, cuyo principal valor quizás radique en expresar una visión particular que aporta luz sobre hechos oscuros, contribuyendo a su mejor intelección.

La película tiene una fuerte base histórica. ¿Cómo surgió  la idea? ¿Cómo se desarrolló el proceso de investigación?

Lucio A. Rojas: La idea nació casi de casualidad hace un tiempo. Tenía conocimiento de ciertos aspectos sobre los intereses de juventud de Allende en lo que respecta a la Eugenesia. Luego, me topé con un par de documentales que me comentó un amigo, con respecto a los soldados/gorilas de Stalin. Y el resto es fácil de inferir. Todo se desarrolló en base a lo comentado y a lo atractivo que nos resultaba la idea de que algo así hubiera ocurrido en Chile y las posibilidades que nos entregaba una historia así.
Aunque claro, es difícil ficcionar una historia de este tipo en nuestro país, pues cuando se tratan temas ambientados en esta época, suele caerse en lo políticamente correcto, en lo acusatorio o bien, en lo “crítico” y muchas veces, con un sesgo político del que de todos modos queríamos alejarnos. Si algo puede ser pernicioso para un proyecto de este tipo, es anteponer nuestros propios pensamientos políticos u opiniones sobre una época que es y seguirá siendo muy sensible y de la que siempre se debe hablar con cuidado.
A partir de una Ucronía, nuestra idea es desarrollar un paralelo situado en los convulsionados años 70, pero al mismo tiempo, una historia universal, entendible y reconocible en otras latitudes. Por lo mismo, más  que una investigación, lo que hubo fue una historia clara, una ficción reconocible y en base a ello, pies forzados bajo los cuales trabajamos, manteniendo, de todos modos, un rigor histórico en el proceso de escritura de guión.

¿Cuáles fueron sus principales descubrimientos durante el referido proceso? ¿Cuáles de ellos le llamaron la atención? 

Cristian Toledo: Nos asombró la cantidad de desinformación que hay respecto al pasado de Allende y sus estudios, como también la curiosidad que nos invadió al adentrarnos en todo lo que era Genética a principios de siglo en la Unión Soviética. Si las pruebas de Genética y mutación hubieran continuado y Stalin hubiera apoyado su desarrollo, es probable que la historia hubiese sido completamente distinta desde la segunda mitad del siglo XX. “Teranthropus” en el fondo trata sobre eso. Un pequeño país que otorgó recursos para desarrollar la tecnología genética con fines defensivos, algo que bajo la paranoia de la guerra fría era perfectamente viable. 

¿Por qué eligieron compartir otro proyecto? ¿Entre uno y otro proyecto qué varió entre su relación laboral y profesional? 

L.A.R.: Tras el proceso de "Muerte Ciega", que comprendió mucho de aprendizaje en todas sus etapas, fuimos conociéndonos más en variados aspectos. Si algo teníamos claro, era que queríamos estar en otro proyecto en conjunto. Pero para ello, teníamos que sacar el máximo rendimiento posible a nuestro primer trabajo. Como afortunadamente así ocurrió, nos permitió encarar este nuevo proyecto de forma más madura y llegar a esta etapa de pre producción sabiendo con claridad nuestras fortalezas y cómo, entre ambos, potenciarnos de la mejor forma posible.


En el fondo, este tiempo nos ha permitido ir creciendo profesionalmente, ir adquiriendo más oficio y muy en especial, ir entendiendo de mejor manera cómo es el mercado al que apuntamos, pues si de algo estamos conscientes, es que al menos en nuestros proyectos en conjunto, la principal aspiración es llegar a la mayor cantidad de gente posible y a todos los lugares que se pueda de la mano con un mejoramiento natural entre proyectos pasados y presentes. Es una de las ventajas de realizar este tipo de películas con lo más universal que hay en el mundo: el miedo.

¿Por qué eligieron ese título para el largometraje? ¿Qué significado tiene?
 

L.A.R.: Cuando nace el proyecto, teníamos también la idea de que tuviera un nombre fuerte, potente y que fuera reconocible internacionalmente. Junto con Alex Hurtado, uno de los productores, coincidimos que lo mejor era derechamente crear un neologismo, de modo que algo tan práctico como buscarlo en Google, tuviera un componente de exclusividad y fuera algo novedoso.
En términos prácticos, "Teratos" es de raíz griega, que significa "monstruo/pesadilla"; Es decir, "Teranthropus" vendría a ser una especie de “hombre-monstruo”. A muchos les ha llamado la atención el nombre y en particular, que suena a “conocido” pero extrañamente, no existía.

¿En qué etapa está el proyecto? ¿Fecha de filmación y de estreno?

C.T.:
Aún estamos afinando los detalles de guión y asegurándonos que los detalles históricos sean precisos para la recreación de la época. En las próximas semanas iniciaremos la etapa de desarrollo del proyecto, que incluye organizar los dineros e iniciar la preproducción, la construcción del monstruo, instrucción militar para los actores, pruebas de cámara y definir el estilo audiovisual de “Teranthropus”. Todo esto para ir a rodaje durante la segunda mitad del 2012. Si todo sale bien, esperamos tener un estreno durante el 2013, pero aún es muy pronto para aventurarse a una fecha más específica.

¿Por qué piensan que la película generó tanta repercusión antes de su estreno? 

C.T.: El tema de la dictadura, sea cual sea el punto de vista, aún es algo que la mayoría de los chilenos tienen bloqueado y la más mínima mención desata discusiones descarnadas, sobre todo en las personas de mayor edad. Como parte de una nueva generación de cineastas, sentimos la obligación de comenzar a cambiar el paradigma serio y moralista que ha tenido el cine que se realiza sobre esa época, dándole un giro más contemporáneo en el punto de vista de la narrativa y moral cinematográfica. Creemos que Chile en ese aspecto está casi 40 años retrasado; aún sentimos la necesidad de ser correctos en lo que a nuestra historia y nuestro pasado se refiere, aún sentimos la necesidad de mantener tradiciones y darle a nuestros "héroes" (sea cual sea el punto de vista político) la categoría de dioses intachables.
Creo en lo personal que esa razón hizo que “Teranthropus” desatara tal reacción entre quienes tienen posiciones extremas respecto a nuestro pasado. En el resto del mundo desde hace mucho que se tiende a destripar y humanizar a las personas que antes se veneraban como seres dignos de admiración. Lo mismo ocurre con los hechos históricos importantes para un país. Es cosa de ver como los cineastas estadounidenses han explotado sus conflictos bélicos para darle una infinidad de giros, que lejos de manchar su historia, crean más interés en ella. Al igual que los japoneses, que han hecho de su pasado medieval como una mística reconocible en todo el mundo a través de películas de samurai que, si pudiéramos compararlas con la realidad, seguramente rozarían lo absurdo.

Hemos leído que el filme se va a proyectar en Estados Unidos y Europa. ¿Cómo se va a desarrollar la comercialización?
 

L.A.R.: En este proceso está trabajando One Eyed Films, quien está a cargo de esos aspectos y conformando el equipo que estará presente en el proyecto. A modo de adelanto, podemos señalar que esto terminará siendo una producción entre Chile/Inglaterra/Argentina y, probablemente, USA sea el principal interesado en la distribución. Por razones obvias, no podemos entregar más nombres o antecedentes por el momento, pero estamos en esta etapa y lo mejor de todo es que el proyecto está creciendo de una forma que, si bien imaginé que podía hacerlo, va a una velocidad mayor de lo presupuestado.
Todos mis proyectos, tanto en conjunto con Cristian Toledo como los personales, siempre han mirado al mercado extranjero. Realmente, apuntar a Chile como mercado rentable propiamente es nefasto. Más en este tipo de películas, donde el real interesado estará ya sea en USA, Asia o Europa. Hacia allá queremos llegar y pese a que eso despierta críticas locales a veces, no es algo que nos preocupe en demasía, pues a fin de cuentas el cine es un negocio del que hay que aprender a vivir y para eso hay que tener muy claras las tendencias que en la actualidad dominan este arte. Y afortunadamente esto lo tenemos claro. Por ello no nos complica reconocer que nuestras películas apuntan hacia el exterior, ni mucho menos las críticas sobre ello. 

¿Con qué panorama se encontraron al realizar un proyecto tan ambicioso en América?

L.A.R.: Creo, que el solo hecho de hacer una película en Sudamérica es difícil. La que sea. Desde un proyecto millonario, a otro que reciba fondos estatales o hasta el más pequeño con historias íntimas. Sacar adelante cualquier proyecto es de por si meritorio.
Pero si hay algo mucho más difícil que todo eso, es sacar adelante una película de horror o ciencia ficción con pocos recursos. Pues de partida, los grandes productores de la región no se interesarán al suponer un riesgo muy grande de asumir. En segundo lugar, porque al menos en Chile, que una película de este corte tenga alguna mínima opción de ganar algún Fondo Estatal es prácticamente imposible pues bajo el alero de las políticas de “función social”, “imaginario nacional” y cuánta cosa rara que tienen para premiar a los proyectos, que uno ficcione demasiado y derechamente, se aleje de la realidad como debe ser, es algo inconcebible de apoyar para su creación. He hablado con personas de Argentina y Uruguay y me cuentan que sucede algo similar. Y es extraño, pues luego se terminan financiando proyectos que no tienen necesariamente el anhelado imaginario nacional buscado, pero que por otro lado, quedan en variados festivales y esto pesa harto. Películas que la mayoría de las personas no conocen, pero que el mundo audiovisual sí. Es un círculo hermético aberrante, pero con el que hay que aprender a convivir nomás.
Al final, se genera un cine elitista que si no está retratando las altas clases sociales, está retratando la marginalidad, pero desde el punto de vista de la alta sociedad. El 90% de los realizadores audiovisuales en Chile, es gente de buena situación económica,  para muchos de los cuales esta actividad no es más que un hobbie y además, plantean la realidad que ellos conocen y si bien estos puntos de vista, pueden resultar “exóticos” y “atractivos” para festivales europeos en particular, son ajenos al espectador común y corriente y por eso, se mira a los cineastas como personas que están alejados de la realidad como tal.
Por todo este panorama tan peculiar del cine chileno y por no decir latinoamericano, es que teníamos claro desde un principio que este proyecto teníamos que sí o sí, buscar apoyos desde el extranjero y con especialistas en cine de género, pues de otro modo es imposible su realización y afortunadamente, tras el primer teaser se han abierto puertas y buenas expectativas para lograrlo. En el fondo, esto es estrategia, como en toda empresa que se inicia. Y como todo negocio que se precie de tal.

¿Qué expectativas tienen con este filme? 

C.T.: Tenemos dos objetivos: por un lado queremos desarrollar una película que marque precedente en el cine de ciencia ficción histórica de nuestro país. Como indicaba en otra pregunta, creo necesario que se comience a ver la dictadura desde otro punto de vista, más allá de la amargura que produce el período histórico en sí mismo. Es un importante paso para superar nuestras trancas como país y abrir el camino a los más jóvenes, descontaminándolos de los dramas de la generación pasada.
Además es un paso más en nuestro objetivo de lograr desarrollar un sistema de trabajo sustentable que combine cine de género de alta calidad, cuyo fin sea la exportación, junto con la mano de realizadora de chilenos. Queremos que Teranthropus logre llegar a la mayor cantidad de personas alrededor del mundo y que comience a crear interés real, tanto en los adictos al género como en quienes financian el negocio, en nuestro estilo de hacer películas.

Título original: "Teranthropus". Título alternativo: "Teranthropus: La aberración". País y año: Chile, 2011. Directores: Cristian Toledo y Lucio A. Rojas. Guión de: Cristian Toledo y Lucio A. Rojas. Elenco: Gastón Salgado, Pablo Briones, Luis Riveros, Camilo Yañez y otros.










¿Ya nos seguís en Facebook? ¿Qué esperás?