19 jul. 2011

"The Prowler" (1981): Muertes realistas y brutales

Por Pedro Sala Jiménez
España

"The Prowler" (1981) es un excelente slasher que hará las delicias de los amantes del terror. Dirigido por Joseph Zito, realizador de la cuarta parte de "Friday the 13th" (1984), cuenta con todos los tópicos existentes y más vistos que el tebeo: un prólogo, un pueblecito pequeño y tranquilo, un pasado turbio, un baile de graduación, una escena de ducha a lo Psicosis, muertes a mansalva, sustos baratos y un psicópata disfrazado.

Lo primero que se podría destacar es que está bien narrada y con un ritmo febril que desde que comienzan los asesinatos no decae. A diferencia de otros clones del mismo estilo, la narración, aún teniendo un guión con bastantes agujeros, es directa, sin complicaciones arguméntales. Aquí no hay giros, vueltas de tuerca ni nada parecido, va directo a los hechos y eso provoca que el espectador no pueda moverse del sofá puesto que las escenas parecen estar unidas y siempre está sucediendo algo que tenga que ver con la trama.

Hay que reconocer la labor del director de este filme, que, a pesar de tener pocos medios, un presupuesto de risa y en el que la historia cuenta muy poco, se desenvuelve muy bien y demuestra con algo de inteligencia que se puede mantener un cierto interés en una cinta de estas características, que, básicamente, basa todo su interés en las muertes, cada una más espeluznante y sangrienta que la anterior. Aunque uno sepa que va a ocurrir en cada escena, y utilizando un poco la lógica, adivina quién es el asesino, el suspense está muy logrado y logra mantener en vilo al espectador.

Lo segundo que se puede destacar es su aire clásico que le da un toque especial. A simple vista, parece una de las tantas películas que inundaron las pantallas por esos años, pero el ambiente casi fantasmagórico que posee la convierte en un slasher de mayor calidad que otros de su época. Y eso es gracias a una acertada fotografía de Raoul Lomas y Joao Fernández que está muy bien cuidada y no desentona para nada.

Además de las ya mencionadas cualidades, y que pese a que los secundarios son actores de lujo y que los principales no poseen experiencia cinematográfica, se ve que estos últimos realizan unas muy buenas interpretaciones y mantienen el nivel durante todo el metraje.


Donde se destaca este filme, es en las muertes. Dentro del género del slasher son las más realistas, las más fuertes y brutales que he visto, solo igualadas por "Friday the 13th" (1980) y "The Burning" (1981). Hay quienes aseguran que "Maniac" (1980) también posee unas escenas brutales. Da la casualidad de que en las cuatro películas participó Tom Savini en los efectos de maquillaje.
EL MOMENTO: El asesinato de un chico al que le traviesan la cabeza con una bayoneta. Solo por esta muerte y la de la ducha, vale la pena ver la película. LO MEJOR: La gran labor de Tom Savini recreando los asesinatos. LO PEOR: El filme nunca da ninguna explicación de por qué el asesino deja una flor y tampoco el motivo por el cual ha esperado tantos años sin que nadie le hubiese relacionado con el crimen de 1945. LA FRASE: "He venido a nuestra cita, Rose".
Título original: "The Prowler". Título alternativo: "El asesino de Rosemary". País y año: Estados Unidos, 1981. Director: Joseph Zito. Guión de: Neal Barbera y Glenn Leopold. Elenco: Vicky Dawson, Christopher Goutman, Lawrence Tierney, Farley Granger y otros.

1 comentarios :

Suena bien! mmm me parece que la vamos a ver.. Gracias por la reseña! Saludos.










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