7 jul. 2011

“La posesión de Emma Evans” (2010): El diablo viste de Quiksilver

Por David Coll
Editor de The Living Dread 
España

El pasado festival de Sitges fue el escenario de la presentación de la película española "La posesión de Emma Evans" (2010), también conocida con el nombre de "Exorcismus". Su director es Manuel Carballo, y cuenta con actores como Sophie Vavasseur ("Resident Evil 2: Apocalipsis") y Stephen Billington ("Resident Evil").

La cinta está filmada de forma que parezca que hay un tío medio espasmódico con una cámara grabándolo todo (es decir, que se intentó parecer a un documental). Si bien la historia transcurre en Londres, pero muchas de las escenas se grabaron en Barcelona.

Una adolescente rebelde y problemática de quince años, Emma Evans (Sophie Vavasseur), decide intentar liberarse del "ahogo" de sus padres utilizando métodos oscuros y poco tradicionales. Al cabo de un tiempo, comienza a notar que cosas extrañas suceden entorno a ella, como las pequeñas lagunas mentales o las voces dentro de su cabeza.

Cuando sus padres se dan cuenta que el comportamiento de Emma no es ninguna chiquillada propia de su edad, piden ayuda a Christopher (Stephen Billington), hermano de la madre y cura inhabilitado. Emma tendrá que vivir con su "problema" hasta que su tío encuentre un remedio.

Cuando en menos de cinco minutos de película se muestra una escena sin justificación (aunque más tarde la dan), en la que Emma se raja la mano con un cristal, otra en que le viene un ataque epiléptico y otra en la que se conoce que su tío Christopher es un cura al que han apartado por su conducta, cualquier forma de introducir en la historia al diablo y su posesión pierde todo encanto... y no hay factor sorpresa que valga. Desde el inicio de la cinta, uno ya sabe por donde irán los tiros y qué papel jugará cada personaje en la historia.

A partir de ahí, la gracia de la película solo reside en intentar pasar un rato con algún que otro susto, sin llegar a pasar miedo, en saber cuánta gente va a morir y qué le va a pasar a su protagonista que, cuando empieza a estar deteriorada, más que una poseída parece una víctima de Mike Tyson.


En lo que respecta a la historia en sí, se ve lo típico de este tipo de filmes: posesión, exorcismo y final. Aunque cuenta con algunas escenas, en las que el demonio sale a la luz, que dan algún que otro escalofrío y están muy bien realizadas, tanto por la actriz como por el maquillaje y los planos.


Vale mencionar que hay alguna escena que roza el ridículo como la secuencia absurda en la que el gran acto de maldad del anticristo es lanzarle un pelota lejos a un niño (¡qué malvado soy!).

Además, tampoco tiene mucho sentido la manera en la cual se trata una posesión demoníaca y violenta, ya que no es lógico que una chica que lleva un diablo asesino dentro la dejen pasear por el pueblo y por la casa, sin atarla ni vigilarla, y más sabiendo que el demonio aparece cuando se le antoja.

Un acierto del director Manuel Carballo fue la inserción de algunas imágenes y escenas mientras se está explicando alguna historia, lo que le da más expresividad y no requiere de grandes diálogos. Aunque, en más de una ocasión, el espectador tiene que zamparse escenas que cuando empieza a asimilar que las han puesto, ya han acabado, y no han tenido tiempo para entenderlas.

Título original: "La posesión de Emma Evans". Título alternativo: "Exorcismus". País y año: España, 2010. Dirección: Manuel Carballo. Guión: David Muñoz. Elenco: Sophie Vavasseur, Stephen Billington, Richard Felix, Douglas Bradley y otros.










¿Ya nos seguís en Facebook? ¿Qué esperás?