14 jul. 2011

“Dog Soldiers” (2002): Ricitos de Oro y los tres ositos (versión +18)

"¿Quién osa comerse mi
cena y dormir en mi cama?"

Por David Coll
España

Antes de ganarse el respeto en el cine de terror con películas como "The Descent" (2005) o "Doomsday" (2008), el director y guionista Neil Marshall debutó en su primer largometraje con "Dog Soldiers" (2002). El filme fue muy bien recibido en Sitges y fue premiado en los festivales de Bruselas y Luxemburgo, y, además, tuvo un éxito inesperado en taquilla.

La película muestra como un pelotón del ejército británico tiene que defenderse del ataque constante de una familia de licántropos en una casa aislada en los frondosos bosques de Escocia. Además, la vivienda parece ser la morada habitual de estos seres peludos.
Un grupo de soldados ingleses, comandados por el sargento Wells (Sean Pertwee) y el soldado raso Cooper (Kevin McKidd), inician una misión de entrenamiento por los remotos bosques de Escocia.

Todo transcurre con relativa normalidad, hasta que encuentran malherido al capitán Ryan de las Fuerzas Especiales (Liam Cunningham), quien asegura, en un estado semi chiflado, que toda su tropa ha sido despedazada por unos seres descomunalmente sanguinolentos.

Poco después, oyen unos aullidos estremecedores y comienzan a ser perseguidos por una especie de lobos bípedos que tienen pinta de tener mucha hambre. Por suerte, antes de ser alcanzados, son rescatados por la zoóloga de la zona, Megan (Emma Cleasby), quien los lleva con su ranchera hacia el único lugar seguro, a priori, en cientos de kilómetros.

Esta película se convirtió, en poco tiempo, en una de las más amenas y atractivas de los últimos años en la categoría de hombres lobo, pese a acercarse más a la serie B, y no debido a su presupuesto, ni a su guión, ni a los efectos especiales, ni siquiera por el miedo. No termina de destacar en nada, pero posee algo de todo.

Con los sustos justos y sangre copiosa, la historia consigue meter al espectador en la película a base de diálogos entretenidos y personajes con una pizca de fondo (de esos que cuando los descuartizan, uno dice: "pobre, me caía bien"). También es acertado el tono de oscuridad que perdura en toda la cinta y los cambios a "visión canina", que hacen descansar de los largos ratos que los protagonistas pasan encerrados en la casa.

Asimismo, el filme tiene pequeñas pinceladas de humor y secuencias que hacen reír de lo absurdas que son. Por ejemplo, es muy curioso que una persona a la que se le están cayendo las tripas pueda esprintar sujetándoselas con la mano, y, además, que le vuelvan a juntar la barriga con super glue (desconozco si esto se ha hecho alguna vez, pero es bastante curioso).

Al parecer, se está maquinando una segunda parte de la historia, que empezaría justo tras acabar la primera y que, en principio, tendría cambio de director y guionista.

Para finalizar, hay una pregunta que me ronda por la sesera desde que pude ver la película: ¿Qué hubiera hecho Neil Marshall con el presupuesto de "El hombre lobo" (2010)?

Título original: "Dog Soldiers". Título alternativo: "Luna Llena". Países y año: Estados Unidos, Luxemburgo y Reino Unido, 2002. Director: Neil Marshall. Guión de: Neil Marshall. Elenco: Sean Pertwee, Kevin McKidd, Emma Cleasby, Liam Cunningham y otros.










¿Ya nos seguís en Facebook? ¿Qué esperás?