20 jun. 2011

"Children of the Corn" (1984): Fanatismo infantil

Por Alejandro Ramírez Flores
México

En cuanto a películas se refiere, hay clásicos y clásicos. Están los que tienen un lugar ganado por sus contribuciones, no solamente al género al que se suscriben, sino al mundo del cine. Por otra parte, hay otros que lo son porque en retrospectiva transportan a la audiencia a ese nostálgico momento cuando fueron vistas, y no tanto por sus logros como largometrajes, ya que si fueran medidas por ese criterio no serían realmente relevantes.

Son muchos los casos de cintas de horror/terror que se podrían ubicar en esta segunda categoría, y es en este lugar a donde pertenece "Children of the Corn" (1984).

Dirigida por Fritz Kiersch, y basada en un cuento corto del aclamado escritor Stephen King, quien también escribió el libreto original para el filme, pero que luego fue reemplazado por uno más convencional, la película se desarrolla en el ficticio pueblo de Gatlin, en el estado de Nebraska, Estados Unidos, donde se ve una sublevación de los niños y jóvenes contra los adultos del lugar. De ahí, sin saber cuánto tiempo ha transcurrido, se salta al presente y el espectador conoce a una pareja de novios, Burt (Peter Horton) y Vicky (Linda Hamilton de "The Terminator"), quienes están viajando para llegar al nuevo trabajo del chico.

Cuando tres de los niños de Gaitlin deciden huir para escapar del dominio de los jóvenes que tienen el control del pueblo, ven frustrado su intento y uno de los ellos es herido para luego toparse de golpe con los viajantes Vicky y Burt, siendo éste quien decide llevárselo, pero no pudiendo encontrar el camino hacia otro lugar, tiene que llegar al fatídico sitio de donde el niño huyó. Allí se encuentran con un lugar abanadonado, ignorando que son observados por los jóvenes y sus líderes, que de antemano sabían de su llegada.

Dado que es una historia de King, se puede intuir con antelación que se verán involucrados ciertos elementos paranormales, como es el caso de la clarividencia y una maligna presencia, a la que los niños denominan "Aquel que camina detrás de los surcos/de la fila", añadiéndole sus respectivas dosis de sangre y muerte.

¿Cómo se podría explicar que esta cinta se haya convertido en una película de culto? A simple vista, no pasa de ser una más del montón de adaptaciones de la obra literaria del prolífico escritor, pero el hecho de que haya tenido seis secuelas y un remake para televisión habla de la cantidad de tela que se pudo cortar. Contextualizando, "Children of the Corn" fue una cinta de terror distinta a lo que se veía en los ochenta, donde el triunvirato formado por Freddy Krueger, Jason Voorhees y Michael Myers dictaban la pauta en cuanto a terror en celuloide se trataba.

Mucho tiene que ver que aquí no hay un asesino adulto del que se tengan que cuidar los protagonistas, sino que son infantes y pubertos los que violentan a sus mayores, invirtiendo el orden social. Todo esto en aras de seguir los dictados de un predicador que tomó conceptos religiosos y los reinventó, de manera que fueron adoptados por los nuevos adeptos para seguir con la tarea encomendada al iluminado apóstol de este siniestro culto y su séquito de oficiantes.

Un cuarto de siglo (y un poco más) no pasa en balde, y en la actualidad, luego de más de dos décadas de innovaciones narrativas y técnicas, se hacen aún más visibles las cuarteaduras en la endeble estructura sobre la que fue construida esta película. Sin embargo, la base sigue intacta por el miedo que causa la idea de ser sometido por personas que, por su edad y/o complexión física, no podrían vencer a gente adulta. esto último es lo que inyecta el temor tan humanamente primigenio: cuando la inocencia se torna en violencia.

Título original: "Children of the Corn". Título alternativo: "Los chicos del maíz" y "Los niños del maíz". País y año: Estados Unidos, 1984. Director: Fritz Kiersch. Guión de: George Goldsmith, en base a una historia de Stephen King. Elenco: Linda Hamilton, Peter Horton, John Franklin y otros.










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