13 may. 2011

"Skyline" (2010): 92 minutos perdidos

Por David Coll
España

Son bastantes los autores que, en los últimos años, han querido plasmar en la pantalla una invasión de seres provenientes de otras galaxias. Películas como "Independence Day" (1996), "La guerra de los mundos" (2005), "Invasión" (2007) o "Ultimátum a la Tierra" (2008) han intentado, unas mejor que otras, que durante un fugaz período de tiempo el espectador pudiera sentirse mínimamente asediado por los bichos espaciales. Y eso, precisamente, es lo que pretendían los hermanos Colin y Greg Strause cuando, en 2010, estrenaron "Skyline".

Jarrod y Elaine (Eric Balfour y Scottie Thompson) viajan a Los Ángeles para celebrar el cumpleaños de su mejor amigo Terry (Donald Faison). Para festejarlo, se monta una gran juerga en un lujoso ático donde los protagonistas son el champagne, el cortejo y la ostentación.

A la mañana siguiente, empiezan a caer del cielo unas esferas luminosas que proyectan una luz azul muy brillante. De repente, la gente que mira estas esferas es atraída y absorbida, por lo que parecen ser unas naves espaciales de aspecto biológico. En pocos minutos, millones de personas han sido arrastradas hacia el infierno marciano.

Jarrod, Elaine, Terry y la novia de éste, Candice (Brittany Daniel), empiezan lo que será una batalla contra estos visitantes galácticos
para salvar sus vidas (y sus cerebros).

Hasta aquí, parecería ser "otra" película apocalíptica que brinda "más de los mismo", pero el espectador se encuentra con un desperdicio de dinero y tiempo que se podría haber empleado en millones de cosas mucho más fructíferas.


Es verdad que hay alguna cosa buena en la cinta, como los espectaculares efectos especiales o la fisonomía biotecnológica de los colonizadores, pero cuando se empieza a digerir el guión y la trama, uno se da cuenta de que los autores de esta producción no se lo tomaron en serio y simplemente se dedicaron a preparar los efectos especiales de una película de acción que no pasará a la historia. El guión es previsible y a la vez falto de lógica. Hay subtramas que no se entienden y personajes que no se llega a comprender quiénes son, de dónde vienen y adónde van.


Hay momentos irrepetibles del argumento que ponen la piel de gallina solamente con pensar que alguien ha cobrado dinero (y seguramente mucho) por escribir tales torpezas. Por ejemplo, el momento en el que Elaine no soporta que alguien fume en la misma habitación (de 90m2) que ella, estando embarazada de más o menos cuatro semanas. También es digno de mención que Jarrod solo tenga en mente huir del edificio para ir al mar, cuando en toda la película no se sobreentiende en ningún momento que a los alienígenas les haga daño el agua. Seguramente nuestro protagonista haya visto "Señales" (2002).

En definitiva, "Skyline" es una de esas películas que al cabo de un tiempo de haberlas visto ya no te acuerdas, o no quieres acordarte. Esperemos que los creadores lo comprendan y lo asimilen antes de que, como tienen planeado, produzcan una segunda parte para dar un final a la historia, aún más quimérico, si cabe, del que ahora tiene.

Título original:
"Skyline". Título alternativo: "Skyline: La invasión". País y año: Estados Unidos, 2010. Directores: Colin Strause y Greg Strause. Guión de: Joshua Cordes y Liam O'Donnell. Elenco:
Eric Balfour, Scottie Thompson, Brittany Daniel, David Zayas y otros.










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