23 may. 2011

"Burning Bright" (2010): Me pareció ver un lindo gatito

"Tyger, Tyger, burning bright,
in the forest of the night..."
Extracto de "The Tyger" de William Black.


Por Alejandro Ramírez Flores
México

Hay pocas cosas tan primitivas para el ser humano como el miedo a ser devorados por un animal salvaje. Esto es algo tan insertado en la psique que, aunque no es algo que cotidianamente ataña a las personas que viven en la mayoría de ambientes citadinos, la mera idea de contemplar algún encuentro con un depredador carnívoro infunde una considerable sensación de temor como para desear que tal hecho nunca ocurra.

Y, en este caso, ese miedo será el motor impulse de este filme de Carlos Brooks, el cual inicia con una típica transacción de compra-venta, pero con un atípico artículo objeto de tal operación: un tigre.

Dicho animal es adquirido por Johnny (Garret Dillahunt de "The Last House on the Left"), quien desea abrir una rancho a modo de safari, y con ello obviamente hacer dinero. El vendedor lo entusiasma al contarle la razón por la que el tigre ha sido puesto en venta, lo que para Johnny confirma que es en verdad un animal que aterrorizará al prospectado público.

Pero para poder comprar al terrorífico felino, Johnny usa todo el dinero de la cuenta bancaria de su hijastra Kelly (Briana Evigan de "Sorority Row"), quien iba a utilizar esos fondos para inscribir a su hermano menor Tom en una institición especializada en el tratamiento de niños con autismo, padecimiento que ha empeorado desde que la madre de ambos murió.

Ambos hermanos regresan entonces a su casa, un amplio inmueble de dos plantas, el cual se ubica en un rancho algo alejado del más próximo centro urbano y que está siendo preparado por varios trabajadores para soportar el paso de un huracán que viene en camino, con tablones atornillados en cada una de las ventanas.

Kelly busca inmediatamente a Johnny para reclamarle el que haya vaciado la cuenta, quien admite que tomó el dinero para comprar al animal, el cual es uno más de los varios que ya tiene en jaulas listos para iniciar su exótica atracción. El nada escrupuloso padrasto le dice, también, que su ahora difunta esposa le heredó todo a él, por lo que Tom y ella dependen de este hombre.

Con sus planes frustrados, la chica tiene que atender igualmente a Tom, dándole de cenar y asegurándose de que esté en su cuarto para dormir, para poder ella descansar un poco luego de la nada agradable tarde que pasó gracias a Johnny. Al despertar en su cama, un rato después, Kelly sale de su cuarto y se dirige a la cocina. De regreso a su habitación, escucha ruidos abajo y al asomarse descubre que el peligroso animal, que debería estar afuera enjalaulado, está deambulando a sus anchas dentro de la casa.

Ahí es cuando aflorará no sólo su instinto de supervivencia, sino también el de hermana y madre sustituta, porque si cuidar a un niño es problemático, más debe serlo si éste está en su propia versión de la realidad.

La mesa está puesta para que el espectador eche al plato una apetitosa película que de la mejor manera aborda un ambicioso y definido guión, dando momentos que harán temblar y desear nunca ver a un tigre más cerca de lo que están en los zoológicos... y si se puede, más lejos aún.

Título original: "Burning Bright". País y año: Estados Unidos, 2010. Director: Carlos Brooks. Guión de: Christine Coyle Johnson y Julie Prendiville Roux. Elenco: Briana Evigan, Charlie Tahan, Garret Dillahunt y otros.










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