5 ene. 2011

Análisis: Héroes eran los de antes

 
"La mujer quiere al
macho de vuelta"

Argentina

Esta frase la escuché el otro día en la televisión. Aparentemente la imagen metrosexual del hombre está perdiendo su encanto. La mujer quiere al famoso macho, ese tipo musculoso que no se preocupaba tanto por su apariencia...

Ahora la pregunta que planteo es: ¿se prefiere al tipo rudo o al tipo sensible? En realidad, hoy lo que se ve en la pantalla grande es una fusión de ambos.

Tanto el hombre como la mujer están atravesando etapas de autodescubrimiento. Hace 50 años, los roles estaban bien definidos. Hoy, tanto la imagen del hombre como la de la mujer, se han vuelto un tanto andróginas.

En aquellos años, la mujer era ama de casa y el hombre traía el billete. Hoy la historia es otra. En esta búsqueda de la independencia, la mujer se ha transformado en una "supermujer", que debe ser madre, esposa y económicamente independiente. En el caso del hombre, hay un intento por desprenderse de la tan famosa imagen de macho. Antes se daba prioridad a las actividades físicas, hoy a las intelectuales. En la actualidad, el hombre se conecta con sus sentimientos y no teme expresarlos.

Todo ha ido evolucionando... el ser humano también. Hay una fusión entre lo femenino y lo masculino. Quieren ser un todo, un conjunto de atributos andróginos, mostrar que hay capacidad y talento para todo tipo de actividades y gustos, sin discriminación de género. Y esto se ve con claridad en el cine y la televisión.

A continuación, se detallará cómo han ido evolucionando, en la gran pantalla, los "action heroes" en las películas de terror.

Los hombres

El action heroe masculino pasó a ser un tipo inteligente, por sobre todas las cosas. Si tiene el físico, bien, pero primero debe tener el cerebro para resolver situaciones límites. Hoy no basta con tener fuerza, también se debe tener conocimiento. Y si toma una decisión, debe ser justificable.

Veamos el caso de Adrien Brody, el nuevo action heroe de "Predators" (2010). Estamos haciendo referencia a un actor que hace unos años nos deleitó con un papel increíblemente sensible, sufrido, en la película "El pianista". Sin embargo, hoy es un hard ass, al que tiran en un planeta y termina en un face off con los depredadores. Su personaje, el mercenario Royce, se dedica todo el tiempo a estudiar la situación a la que se debe enfrentar; solo en los últimos instantes toma acción. Sin dudas, es un tipo cauteloso y medido.

Cuando se estrenó "Predator", en 1987, la historia era muy diferente. Teníamos a miembros de fuerzas especiales que debieron enfrentar una situación y recurrieron a la tan famosa "kill or be killed". No pensaban tanto, simplemente actuaban.

Las mujeres

En el caso de las action heroes femeninas, también han sufrido cambios. En el género de terror, la mujer usualmente hacía el papel de víctima. Era frágil, sensible, y si actuaba era por necesidad de sobrevivir (como se ha visto en la gran mayoría de los slasher movies). Pero hoy las mujeres también han pasado a ser reconocidas action heroes.

La precursora de todo esto fue la actriz Linda Hamilton, cuando cambió totalmente su apariencia física en "Terminator 2", simplemente para vender la imagen de una mujer independiente, corajuda y protectora. Ella ya estaba preparada, aparezca o no el terminator.

Actualmente tenemos action heroes como Milla Jovovich, la protagonista de la saga Resident Evil; o Michelle Rodríguez, actriz del filme "Machete". Estas mujeres intentan comunicar estéticamente como son emocionalmente. Son guerreras. Tienen un rol y deben cumplirlo: salvarse, cueste lo que cueste, sin perder, necesariamente, esa femineidad que la caracterizan. Esto debe ser notorio de alguna manera.

Conclusión

Lo que se ve en el cine está conectado a la realidad. Los cambios en el comportamiento humano se ven reflejados en la pantalla grande.

El hombre se vuelca a las emociones porque finalmente se lo está permitiendo y ha dejado de preocuparse por la imagen que debe proyectar. Todavía está en proceso de autodescubrimiento, pero queda mucho camino por delante. Hay muchas imposiciones por parte de la sociedad que bloquea que esto suceda, pero, poco a poco, se está atreviendo.

Por su parte, la mujer intenta proyectar esta imagen de "yo puedo hacerlo sola", sin dejar de exponer su fragilidad... y el aspecto físico es el mayor indicador. Cambió la falda por los pantalones y esto solo fue el inicio. Hoy la mujer es una supermujer, que lo puede hacer todo. Pasó a ser la protectora familiar, la autosuficiente.

Hoy hacemos este análisis, pero no todo está dicho. Tanto el hombre como la mujer continúan en transición. Los roles no están tan bien definidos como hace 50 años. No sé que sucederá más adelante.

Indudablemente, en esta época nos permitimos ser andróginos, y no necesitamos tener una definición.










¿Ya nos seguís en Facebook? ¿Qué esperás?