7 ago. 2010

Pesadilla en el "Elm" Burke Asylum

Un grupo de jóvenes, que de entrada se sabe que van a ser "masacrados" (uno lo haría), se conocen en el primer día de Universidad.

Tenemos a la heroína que vio morir a su padre y vive perturbada por visiones; al genio informático apodado "Soga" que hace trucos con una piola (adivinen cómo muere); a la ninfómana que le daría hasta a una estatua; al listillo de la clase; al jugador de fútbol americano; y al consejero estudiantil, un verdadero rompebolas.

El edificio en donde funciona el centro educativo, construido en lo que fue un viejo y macabro manicomio, tiene una sección sin terminar que está cerrada por una llave magnética. El genio, infaltable en todo grupo masacrado, pajerillo del Facebook, se las arregla para decodificar la clave de entrada al ala abandonada y acceden por el solo hecho de que está cool y ayudados por la consumición del “pasto de los dioses”.

Ellos saben del asilo y de los experimentos realizados por el doctor Burke y, sobre todo, saben que los pacientes se amotinaron y el médico desapareció para siempre.

Cada trauma de los protagonistas, se vuelve en contra de ellos como una alucinación-pesadilla (me suena... ¿dónde lo ví?), a la vez que destejen sus propias historias personales. Un imperceptible, al comienzo, hilo conductor, hace que la historia cobre sentido.

La economía de recursos digitales mata a la película, que podría haber estado mucho mejor. (comienza spoiler) La muerte final del fantasma/zombie –que libera a las almas de las que se alimentaba– hace recordar a la del propio Freddy Krueger (finaliza spoiler), personaje de la entrañable saga “Pesadilla en Elm Street” que protagonizaba Robert Englund. Uno, dos, Freddy viene por tí. Tres, cuatro, plagiamos un rato...

Título Original: "Asylum". Títulos Alternativos: "Internados" y "El Manicomio de la Muerte". País y año de realización: Estados Unidos, 2008. Director: David R. Ellis. Guión de: Ethan Lawrence. Elenco: Sarah Roemer, Jake Muxworthy, Mark Rolston, Travis Van Winkle y otros.










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